Averías frecuentes del sistema de alumbrado

coche luces encendidasPartiendo de la premisa que en carretera es importante ver pero que también te vean, el sistema de alumbrado de tu coche cobra un papel importante desde el punto de vista de la seguridad. Disponer de un alumbrado adecuado te ayudará a conducir en situaciones de baja visibilidad, advertirá al resto de conductores de tu presencia en la carretera, indicándoles la dirección que vas a tomar o la velocidad a la que circulas, además de permitirte ver con claridad.

El mal estado de las luces, la suciedad y la falta de brillo disminuyen la eficacia del sistema de alumbrado. Y no sólo esto, un mal alumbrado puede contribuir a aumentar la fatiga visual del conductor. Así que es conveniente que revises los faros con frecuencia.

Consejos de mantenimiento

Lo recomendable es comprobar periódicamente que todas las luces se encienden y que no tienes ninguna bombilla fundida, ni en faros, luces de posición, intermitentes o luz de freno. También has de mirar que los  faros estén bien regulados para no perder visibilidad y no deslumbrar al que circula por delante de ti.

En el sistema de alumbrado del coche el estado de la batería es crucial, ya que si no está bien cargada pueden sucederse intermitencias constantes de corriente. Y recuerda que debes limpiar de vez en cuando los contactos y los faros para mejorar, así, la calidad de la luz.

Los fallos más frecuentes

La mayor parte de las averías que se producen en el sistema de alumbrado se pueden prevenir con las revisiones periódicas en tu taller de confianza, ya que la mayoría tienen que ver con fallos en la conexión, una mala instalación o defectos de las bombillas.

Otras averías están vinculadas con el uso de bombillas de altos niveles energéticos montadas en faros convencionales, como es el caso de las de xenón. Estas bombillas trabajan a una elevada temperatura, rondando los 700º C, y pueden llegar a provocar que la superficie reflectante se funda.

En ocasiones puedes observar que uno de los faros presenta gotas de agua en su interior. Si a tu faro le ocurre esto es recomendable limpiarlo o cambiarlo ya que tanto la humedad como las filtraciones de agua pueden llegar a fundir la bombilla. Y si optas por sustituir tú mismo la bombilla, recuerda no tocar el cristal directamente con los dedos, ya que los rastros de grasa de la piel hacen que no se disipe el calor de forma regular y pueda provocar un fallo prematuro.

Y recuerda que en cualquiera de los talleres asociados a ASETRA te harán las revisiones periódicas a tu coche con total garantía y profesionalidad.