Hábitos que te ayudarán a alargar la vida de tu coche

mecánico OKCuando se adquiere un coche, una de las cosas a la que se aspiras es a que dure mucho tiempo y que tenga pocas averías. Aunque mucho creen que esto es una lotería, lo cierto es que tanto tu forma de conducir como el mantenimiento que lleves a cabo influirán en los buenos o malos resultados del automóvil.

Pero alargar la vida de tu coche es fácil. Basta con seguir algunos simples cuidados periódicos y evitar determinados malos hábitos a la hora de conducir. 

Aquí te dejamos una lista de consejos:

  • Recuerda pisar el pedal del embrague al arrancar. Primero, para evitar una sacudida en caso de haber dejado la marcha puesta, y en segundo lugar, para evitar perjuicios en el motor de arranque y en la batería.
  • Cuando arranques no es necesario pisar el pedal de aceleración. En los coches de hoy en día, el sistema electrónico de inyección ya facilita de por si la cantidad de carburante adecuada sin la necesidad de tener que acelerar.
  • La mano, lejos de la palanca de cambio, salvo que vayas a cambiar de marchas. Se trata de una mala costumbre que sufren muchos conductores y que con ello se contribuye al desgaste y a la aparición de holguras en rodamientos.
  • Cuando conduzcas, no apoyes el pie en el embrague. El embrague es uno de los elementos que más sufre del coche. Como funciona por fricción, sufre desgaste cada vez que se pisa. Por eso no hay que apoyar el pie en él sin necesidad.
  • Reposta antes de llegar a la reserva. Los coches, por norma general, cuentan con una reserva de unos 100km de combustible. Pero conducir en reserva puede provocar que las impurezas que se acumulan en la parte baja del depósito de combustible lleguen al motor y causen daños graves.
  • Cuidado con los bordillos. Los golpes con bordillos o pasar badenes a alta velocidad puede dañar los neumáticos. Un golpe fuerte contra un bordillo puede modificar los reglajes de la suspensión, desequilibrar las ruedas, variar las cotas de dirección y provocar vibraciones en el volante, entre otros. 
  • Evita frenadas bruscas. Abusar del freno acelera el desgaste, sobre todo de pastillas y discos.
  • Acostúmbrate a poner punto muerto en las detenciones. Mantener el embrague a fondo en las paradas es una mala práctica que puede terminar pasándote factura.
  • La limpieza es importante. Aunque no lo creas  el polvo, el barro o los excrementos de pájaros acaban por corromper la pintura de tu carrocería.

Y sobre todo, realizar un mantenimiento responsable del vehículo para evitar problemas mayores. Recuerda acudir a tu taller de confianza ASETRA más cercano para tener tu coche siempre a punto.