¿Un airbag para los techos panorámicos?

mobis airbag techo panoramico¿Tu coche tiene techo panorámico? La respuesta afirmativa es cada vez más común entre los conductores, ya que su presencia en los turismos se ha incrementado de forma exponencial en los últimos años. Aunque muchos automovilistas tienen dudas sobre la influencia que tiene este elemento en la seguridad del vehículo, por su posible pérdida de rigidez, lo cierto es que esta afirmación es, en gran parte, un mito.

Sin embargo, los fabricantes de componentes no dejan de investigar para mejorar la seguridad de los vehículos, también los que incorporan techo panorámico. El último de estos desarrollos llega en forma de airbag, ese elemento de seguridad patentado por Mercedes en 1971 y que sigue evolucionando.

Así, la empresa coreana Hyundai Mobis acaba de presentar un airbag para cubrir los techos solares panorámicos y proteger aún más a los pasajeros en caso de accidente, sumándose a los airbags frontales, laterales, de cortina, de cinturón, etc.

Este airbag de techo solar panorámico tarda en accionarse exactamente 0,08 segundos después de la colisión. Su objetivo principal es evitar que los ocupantes del vehículo salgan disparados al atravesar el techo de cristal, además de reducir el daño al mínimo si se produce un impacto lateral, actuando en combinación con los airbags laterales.

Su funcionamiento consiste en un despliegue desde la parte trasera hacia la delantera, de una manera muy parecida a la que lo hacen los airbags de cortina, cubriendo todo el techo solar panorámico.

Por el momento, la compañía espera tener la tecnología lista para producción en 2019. Dado que es un proveedor clave de Hyundai, Kia y Genesis, lo normal que una de esas marcas estrene este sistema, si finalmente se considera apto para producción en serie.

¿Realmente son seguros los techos panorámicos?

Lo primero que debemos comentar es que existen diferencias entre los techos solares y los techos panorámicos. Mientras los primeros son sólo como una 'claraboya' practicada en el techo, los segundos sustituyen la pieza de metal del techo por una luna que abarca toda la superficie.

Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero no se puede negar que aporta luminosidad y una sensación de mayor amplitud al habitáculo. Sin embargo, sea como sea ambos sistemas no influyen en la seguridad del vehículo... aunque con matices.

Por lo general, los coches que incorporan techos panorámicos no ven disminuida su rigidez, ya que se instalan respetando las barras transversales de refuerzo de la carrocería, sustituyendo por cristal una simple lámina de acero.

Hoy en día, los coches están preparados para montar de serie enormes techos solares panorámicos. Los pilares longitudinales del vehículo son los responsables primarios de la rigidez de la carrocería, actuando las barras transversales de acero de alta resistencia como refuerzo adicional. Un techo solar se monta entre dichas barras transversales, reemplazando con una luna lo que sería una lámina de acero en un coche sin techo solar.

Otra cosa son los coches descapotables, que, ante la ausencia de pilares longitudinales, exigen pesados refuerzos en la parte inferior del coche, y se compromete su rigidez, pero esa es una historia diferente. Así, un techo solar de buenas dimensiones puede ofrecerte parte de las ventajas de un cabrio sin sus inconvenientes.

Exigentes pruebas de seguridad

Todos los coches deben superar exigentes pruebas de seguridad en caso de vuelco, debiendo soportar varias veces su peso sobre el techo. Ahora bien, si el coche no estaba preparado para tener un techo solar, y se ha instalado a posteriori —cortando un trozo de la carrocería— sí podría verse afectada la rigidez de la carrocería. Por eso, no es recomendable realizar dicha modificación y, en caso de realizarla, ponerla en manos de profesionales que puedan garantizar un trabajo profesional, que no comprometa nuestra seguridad.

Si bien los techos solares y panorámicos de fábrica no afectan a la rigidez de un coche, sí añaden peso. Su cristal es doble, y se monta sobre un marco adicional de metal habitualmente. Si están motorizados, requieren de un motor eléctrico, una cortina interior —a veces también motorizada— y un pequeño deflector. Suman unos kilos al peso total del coche y con el tiempo y los kilómetros, pueden desarrollar pequeñas holguras o pequeñas pérdidas de estanqueidad.

¿Y en caso de accidente?

¿Es más seguro un trozo de metal que un trozo de cristal? El cristal del techo, al igual que el resto de lunas, es de vidrio templado, un tipo de vidrio de seguridad, procesado por tratamientos térmicos o químicos, para aumentar su resistencia en comparación con el vidrio normal. Esto se logra poniendo las superficies exteriores en compresión y las superficies internas en tensión. Tales tensiones hacen que el vidrio, cuando se rompe, se desmenuce en trozos pequeños granulares en lugar de astillarse en grandes fragmentos dentados. Los trozos granulares tienen menos probabilidades de causar lesiones.

En cualquier casos, la energía en caso de vuelco será disipada por los pilares. Ahora bien, si el coche ha recibido una instalación no profesional del techo solar, sí puede haber problemas graves en caso de accidente.

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