Consejos para conducir con calor ¿cuál es la temperatura ideal en el coche?

Conducir con temperaturas demasiado altas en el interior de un coche puede ser peligroso ya que éste aumenta la fatiga y provoca somnolencia.

Una vez más, la DGT alerta a los conductores de algunos riesgos a los que nos enfrentamos al volante utilizando sus redes sociales. En esta ocasión, la cuenta oficial del organismo se centra en un clásico del verano: el calor.

Y es que este problema es especialmente acusado en esta época del año, cuando nos encontramos nuestros vehículos a una mayor temperatura, con volantes y palancas de cambio que nos queman las manos y asientos en los que no podemos sentarnos con comodidad.

Para evitarlo, el organismo nos recuerda que la temperatura ideal en el interior de un vehículo debe encontrarse entre 21 y 23 grados. No en vano, tan malo es conducir con frío en el habitáculo como con calor.

En este último caso, cuando la temperatura del habitáculo alcanza los 30°C, se incrementan en un 20% los errores en la conducción y en un 22% el tiempo de reacción del conductor, siendo comparable a conducir con 0,29 gr/l de alcohol en sangre. Y con temperaturas superiores a 35°C, el conductor puede llegar a sentir síntomas similares a los que tendría con una alcoholemia de 0,5 gr/l, según estudios realizados en Alemania y recogidos por la Fundación CEA.

Cómo conseguir una temperatura adecuada

En la medida de lo posible, deja el coche en una zona de sombra y con un parasol. Este reduce significativamente la temperatura interior. Asimismo, al abrir el vehículo baja las ventanillas y abre las puertas para que la temperatura interior baje. También puedes generar un poco de aire “abanicando” el coche con la puerta.

Pasados unos minutos, arranca el coche y enciende a baja velocidad el sistema de climatización: espera a circular unos minutos para 'exigirle' más velocidad. Recuerda que usar de forma adecuada al aire acondicionado, prolonga la vida útil de sus componentes, y reduce el consumo de combustible (y por tanto, las emisiones contaminantes).

No olvides que para circular con seguridad en verano, seguir algunos consejos no está de más: utiliza ropa cómoda y fresca (nunca conduzcas con chanclas) e hidrátate bien; haz las paradas cada 200 kilómetros o cada dos horas como máximo; planifica tu viaje para evitar las horas de más calor; olvida las comidas copiosas;

Y, por supuesto, revisa tu coche, especialmente, los elementos que, junto con el aire acondiciondo, también influyen en tu seguridad: neumáticos, frenos, amortiguadores, iluminación... ¿Necesitas ayuda profesional? Elige Tus Talleres de Confianza, los talleres asociados a Asetra.