¿Sabes cómo proteger la carrocería de tu coche del sol y otros de sus enemigos en verano?

Sólo hay una sensación peor que el calor de julio y agosto a las cuatro de la tarde con el sol cayendo a plomo: sentarte dentro de un coche con temperaturas abrasadoras supera con creces esa sensación de agobio que nos produce el calor.

Y si el interior puede alcanzar esas temperaturas imagínate el exterior (¿has visto alguna vez algún vídeo en el que se ve cómo se fríe un huevo sobre la carrocería de un coche?). Y es que el sol abrasador es uno de los peores enemigos de tu coche en verano para ti y para tu coche. Ya hemos visto, cómo el calor te afecta como conductor y qué hacer para mitigar su incidencia.

Ahora, vamos a ver cómo podemos proteger a tu coche del sol y de esos otros 'enemigos' especialmente dañinos en verano. Y es que, a parte del sol, las deposiciones de pájaros, los insectos, el polvo, la arena de la playa, el salitre del mar... son también elementos muy perjudiciales para la pintura y la chapa de tu coche.

Protege la pintura y la carrocería de tu coche

Busca la sombra...

Por obvio que parezca, el primer consejo para proteger tu coche del calor es evitar el contacto directo con el sol y aparcar en la sombra (mejor en un aparcamiento techado o subterráneo). Y si vas a dejarlo estacionado muchas horas al sol, adelántate al movimiento que realizará a lo largo del día, de forma que tu coche quede a la sombr el mayor tiempo posible.

... pero evita los árboles

Los árboles suelen ser buenos aliados para proporcionar una sombra que proteja del sol, aunque en ocasiones pueden ofrecerte alguna sorpresa. Y es que también suelen ser el hogar pájaros que no dudan en hacer sus necesidades y sus excrementos tienen un nivel de acidez tan alto que pueden dañar la pintura de la carrocería, así que retira los restos lo antes posible.

Elimina los insectos de la carrocería cuanto antes

Al igual que sucede con las cacas de pájaro, también hay que limpiar lo más pronto posible los restos de bichos que se han incrustado sobre todo en la parte frontal del vehículo. Es muy habitual 'atropellar' insectos mientras circulamos, especialmente, con el parabrisas, la carcasa de los retrovisores exteriores, la matrícula y el radiador.

Evita circular sobre arena o zonas donde se levante mucho polvo

La arena y el polvo son elementos muy abrasivos que pueden dañar la carrocería, por lo que hay que evitar desplazarse por zonas en las que se acumulen, como la playa. Si finalmente tu coche se ensucia de arena, elimínalos con abundante agua y sin frotar.

Lava tu coche periódicamente

Otro consejo para proteger la carrocería de tu coche, es lavarlo frecuentemente con agua fría —más aún si tu destino está al lado del mar—, pero utiliza productos apropiados y no lo hagas durante las horas de más calor. Para proteger la carrocería también tienes la opción de aplicar un encerado (lo ideal es hacerlo dos o tres veces al año).

Cuida también el interior

Aparcar a la sombra también permitirá que el calor no afecte al interior de tu vehículo. Ten en cuenta que utilizar siempre un parasol puede rebajar la temperatura interior del coche hasta en 10ºC y los rayos del sol no incidirán directamente sobre el salpicadero y sus plásticos, por lo que aumentarás su vida útil y evitarás que pierdan color con el paso del tiempo. Además, el volante o la palanca de cambios no te quemarán las manos.

Del mismo modo, comprar un coche con las ventanillas tintadas siempre es una buena opción. Igualmente, si no te lo hiciste en su día, siempre puedes llevar tu coche a un taller especializado para que te las tinten.

Por último, recuerda cómo de importante es para tu seguridad que el sistema de climatización se encuentre en un buen estado: el climatizador o el aire acondicionado enfriará antes y con mejor calidad de aire el habitáculo, pero también será menor el esfuerzo que tenga que realizar la mecánica de nuestro vehículo para conseguir una temperatura agradable en el interior.

Si piensas en viajar o salir de vacaciones en los próximos días o semanas, cuida tu coche y aplícate estos consejos básicos para un viaje más seguro. Y si necesitas un taller, ponte en manos de los profesionales de tus Talleres de Confianza.