¿Sabes qué elementos de tu coche se desgastan con mayor frecuencia?

El vehículo particular, así como el profesional, es una herramienta muy útil para millones de conductores, lo utilicen con la frecuencia que sea. Sin embargo, como todo en la vida, requiere de ciertos cuidados para que su rendimiento y seguridad no se vean mermados...

Y es que todos los automóviles (turismos, furgonetas, camiones...), y las piezas que los componen se desgantan pasado un tiempo determinado o recorridos un número de kilómetros, y deben ser sustituidas por unas nuevas, si no queremos sufrir averías o, lo que es peor, un accidente.

Algunos de estos elementos, al menos los principales, tienen otra peculiaridad: son los que están sometidos a un mayor desgaste y no tienen un intervalo fijo de sustitución por lo que sólo un mantenimiento periódico del vehículo nos advertirá de que ha llegado el momento de su sustitución ¿Cuáles son estos componentes?

Neumáticos

Los neumáticos son de vital importancia al ser el punto de contacto con la carretera. Aportan adherencia para que el coche se mantenga firme sobre el asfalto. En su desgaste también intervienen factores como el tipo de neumático y el tamaño, la presión, la temperatura ambiente, el tipo de conducción, el estado de la calzada…

Por lo general, conviene cambiarlos cada 40.000 kilómetros, aunque esto dependerá de los factores citados antes. En cualquier caso, debes vigilar el desgaste de la banda de rodadura (por debajo de 3 mm conviene sustituirlos), que no sea irregular y que la cubierta no presente desperfectos (grietas, abolladuras...).

Recuerda que unos neumáticos en mal estado comprometen tu seguridad, tus acompañantes y el resto de usuarios de la vía. Por cierto, ¿tienen o no fecha de caducidad?

Batería

En teoría, la batería de un coche tiene una vida teórica de unos cinco años, pero no siempre se cumple (de hecho, su vida útil está en torno a los 3-4 dependiendo de su calidad). El problema es que, en muchas ocasiones, la batería no avisa de que va a fallar, así que puede darse el caso, perfectamente, de que vayas a coger tu coche y que, de pronto, no arranque.

Es posible que una batería se haya descargado, algo que se puede solucionar usando unas pinzas, pero cuando una batería comienza a fallar, será cuestión de tiempo que acabe 'fundida', así que, cuando esto te suceda será hora de pensar en sustituirla por otra nueva.

Las temperaturas extremas (mucho frío o mucho calor) o la humedad del ambiente son factores que suelen ser determinantes en la durabilidad de la batería.

Luces

Las lámparas de posición, cruce y carretera suelen ser las que mayor desgaste acusan y las que más rápido suelen fundirse, si bien los intermitentes o las luces de freno tampoco son eternos. Por suerte, su sustitucion es muy asequible, frente al riesgo (de seguridad y de multas) que conlleva circular con ellas fundidas

Discos y pastillas de freno

El sistema de frenado es otro elemento fundamental para tu seguridad. Los discos de freno son los encargados de bloquear el movimiento de las ruedas y hacen que el coche se detenga tras la acción de las pastillas. Su duración, al igual que en los neumáticos, depende de numerosos factores (en muchos casos los mismos), por lo que no tienen un intervalo fijo de cambio.

Unos discos de freno pueden durar en circunstancias normales 120.000 kilómetros y no deben montar más de dos juegos de pastillas: lo ideal, y siempre en circunstancias normales, es montar discos y pastillas al tiempo, realizando un cambio intermedio sólo de pastillas hacia los 60.000 km.

No obstante, déjate guiar por la opinión de un experto: revisa tu vehículo cada cierto tiempo y que sea tu mecánico de confianza quien te aconseje cuando cambiarlos.Ten en cuenta que un coche con los frenos en mal estado tiene muchas posibilidades de sufrir un accidente.

Amortiguadores

Junto con neumáticos y frenos, completan el 'triángulo de seguridad' de tu coche y también están expuestos a sus mismos factores de desgaste. En circunstancias normales. la vída útil de los amortiguadores se situarían en torno a los 75.000 km, si bien conviene que los revise un profesional cada 20.000 km o una vez al año.

Escobillas limpiaparabrisas

Para conducir es necesario tener una buena visibilidad de la carretera y sus alrededores. Así, en días de lluvia son indispensables los limpiaparabrisas, unas escobillas que son muy frágiles por estar fabricadas en caucho y permanecer todo el tiempo a la intemperie.

Por ello, conviene sustituirlos, tanto delanteros como el trasero, una vez al año o cuando notes alguna anomalía en el barrido (ruido, película de agua en el campo de visión...).

Otros componentes, especialmente líquidos y fluidos (aceite, refrigerente, frenos...) también deben ser vigilados periódicamente aunque sí suelen tener un intervalo de sustitución prefijado. No obstante, conviene estar atentos por si es necesario rellenar su nivel

Todos estos elementos son fundamentales para tu coche y tu seguridad y conviene estar atentos a su sustitución para evitar males mayores. Y cuando necesites la ayuda de un profesional, acude a tus Talleres de Confianza: los profesionales de los talleres asociados de Asetra.