El otoño ya está aquí: consejos de conducción y para un mantenimiento básico y seguro de tu coche

Apenas hemos estrenado el otoño y en la Comunidad de Madrid ya nos ha dejado algunos 'detalles' de lo que conlleva esta estación del año: lluvias torrenciales inesperadas, bajada de las temperaturas, fuertes vientos, hojas, agua o barro en la calzada...

Y es que la nueva estación se caracteriza por la inestabilidad meteorológica y una reducción en el número de horas de sol, elementos que hacen necesario tomar una serie de medidas que minimicen el riesgo de sufrir cualquier incidente en carretera, tal y como recuerdan en Abc.es.

Coche siempre bien mantenido

En primer lugar, es fundamental que nos aseguremos del buen estado de nuestro vehículo. Con la llegada del otoño se hace imprescindible una revisión del coche. Las partes que requieren una atención especial para esta estación son, además de las luces, los limpiaparabrisas y los neumáticos, además de frenos y amortiguadores.

Precisamente, ahora es el mejor momento del año para cambiar las escobillas de los limpiaparabrisas. Conducir con ellos en mal estado, reduce en un 20-30% la visibilidad. Por último, siempre es muy importante comprobar el buen estado de los neumáticos: la presión y el dibujo son fundamentales para asegurarnos una perfecta adherencia para evitar los deslizamientos o el aquaplaning.

Consejos para una conducción segura

La falta de iluminación, los deslumbramiento de otros vehículos, la pérdida de adherencia por las hojas, el agua o barro (o todo a la vez) en la carretera son algunos de los peligros más frecuentes que nos podemos encontrar cuando circulamos.

Por eso, la mejor recomendación siempre es la prudencia, pero además resulta conveniente seguir una serie de consejos para evitar accidentes.

En este sentido, independientemente de la hora del día, con lluvia intensa hay que circular con las luces encendidas, sobre todo en los adelantamientos. La lluvia aumenta en un 7% la siniestralidad en las carreteras, por lo que la principal regla con condiciones climatológicas adversas es la prudencia, ya que en caso de lluvia intensa, la adherencia al asfalto se reduce a la mitad.

Por otra parte, al ser los días más cortos —algo que se agrava a partir del cambio de hora a finales de octubre— es recomendable, para los coches que no incorporan luz diurna (obligatoria desde 2011 en todos los coches nuevos) encender las luces de cruce incluso durante el día. Esto permite ser visibles para el resto de usuarios.

Del mismo modo, es clave asegurarnos la mejor visión para cuando circulemos de noche. De ahí la importancia de conducir con unas luces de cruce y de carretera en buen estado. Y si necesitamos cambiar alguna lámpara (cada dos años es lo recomendable) que de síntomas de agotamiento, cambia al mismo tiempo su par del lado contrario, para evitar un haz de luz descompensado que merme nuestra visión de la carretera.

Otro de los aspectos que caracterizan al otoño es el aumento de las lluvias y la caída de las hojas de los árboles. Las precipitaciones aumentan el riesgo de aquaplaning o deslizamiento incontrolado del vehículo, por ello es recomendable que, al llegar a una carretera con muchas hojas secas o mojadas, se reduzca la velocidad y se siga la huella que han dejado otros coches.

Además, aún cuando haya dejado de llover, es necesario mantener ese cuidado con la velocidad. Lo más aconsejable es conducir por la parte central de la carretera, donde es menos probable que se formen charcos. No obstante, al encontrar alguno se debe mantener el pie en el acelerador y atravesar la zona con una velocidad constante. De esta forma, se impide que el agua entre por el tubo de escape y cause daños en el vehículo.

Si tienes que poner a tu punto tu coche en otoño, recuerda que tus Talleres de Confianza estamos para ayudar. Cuenta con los profesionales de los talleres asociados a Asetra para cuidar siempre de tu vehículo.