Cambio de hora: ¿sabes cómo usar las luces de tu coche de forma correcta? (y consejos para su buen mantenimiento)

Con el cambio de hora del horario de verano al de invierno, mucha gente recorre gran parte de sus trayectos habituales antes del amanecer o después de que se haya puesto el sol, es decir, de noche

Y a pesar de que hay menos densidad de tráfico, es precisamente durante la noche cuando se producen el 30% de los accidentes en Europa.

Por ello, para afrontar situaciones de poca visibilidad en carretera, es importante saber utilizar la iluminación de nuestro coche. Y es que las luces no solo nos dejan ver el camino, también avisan a los demás de cuál es nuestra posición.

Sin embargo, usar las luces es más que girar el mando del alumbrado: a cada circunstancia corresponde un tipo de alumbrado. De este modo, el conductor debe saber interpretar las circunstancias, adecuar su velocidad y escoger el alumbrado en función de cada momento.

La importancia del buen estado del alumbrado

En cualquier caso, un alumbrado adecuado y en perfectas condiciones es imprescindible, ya que las luces del coche son decisivas, y más cuando los días son más cortos y las condiciones meteorológicas suelen ser adversas como en los meses del otoño y el invierno.

Así, es crucial revisar todos los componentes de iluminación y señalización del vehículo. Y si es necesario sustituir alguna lámpara, hazlo por pares para evitar descompensaciones en el haz de luz (especialmente pensando en las luces de cruce, antiniebla y de carretera).

De igual modo, es muy importante comprobar el reglaje de los faros, sobre todo, si el coche va cargado ya que es más posible deslumbrar (por cierto, ¿sabes cómo evitar los deslumbramientos?), así como el estado de las ópticas (los faros opacos reducen la intensidad y el alcance del haz de luz).

Consejos para un uso correcto del alumbrado

El sistema de iluminación de tu coche está compuesto de varios tipos de luces que sirven tanto para ver como para ser visto. Si no tienes claro cómo usarlos correctamente, no te pierdas estos consejos.

Luces para que veamos

Luz de cruce (cortas). Su uso es obligatorio de noche, siempre, en todas las vías, y de día, con niebla, lluvia, nevada o nubes de polvo o humo. Además, en todo momento en túneles, carriles reversibles, adicionales y habilitados para circular en sentido contrario.

No es obligatorio, pero sí aconsejable, circular con las luces de cruce encendidas durante el día si tu coche no incorpora las luces de conducción diurna, que equipan todos los vehículos desde 2012. Eso sí, estas últimas no sustituyen al alumbrado de corto alcance.

Luz de carretera (largas). Se emplean solamente noche, en carreteras insuficientemente iluminadas. La norma indica que cuando no se lea una matrícula a 10 metros o un vehículo oscuro a 50 m, circulando a más de 40 km/h.

Debes cambiar a la luz de cruce para evitar deslumbramientos y no debes utilizarlas en poblado. En autovías y autopistas también hay que cambiarlas por las cortas siempre que venga otro vehículo de frente, incluso aunque haya mediana.

Antiniebla delantera. Son refuerzos luminosos cuando la visibilidad disminuye por lluvia intensa, nevada o niebla espesa o nubes densas de humo o polvo. Se trata de una luz potente, baja y ancha, útil para seguir las líneas del borde de la calzada.

Puede utilizarse aislada o junto con las de corto y largo alcance. No se deben encender en cuanto llueve un poco porque pueden molestar. No es obligatoria y no la equipan todos los vehículos.

Luces para ser vistos

Marcha atrás. Son una o dos luces blancas que se encienden automáticamente al engranar la marcha atrás. Su función es advertir de que el coche circula hacia atrás. Además, también Ilumina la parte trasera del vehículo a la hora de realizar maniobras, muy útil de noche o al estacionar en aparcamientos subterráneos.

Posición. Estas luces acompañan a las cortas, largas y antiniebla e indican la posición y anchura del vehículo. Si inmovilizas tu coche en la calzada o en el arcén debes encenderlas para hacerlo visible. La luz diurna, como decíamos, es también luz de posición que se enciende automáticamente en los turismos más nuevos.

Antiniebla trasera. Son una o dos luces rojas, más intensas que las de posición, situadas detrás para evitar alcances. Su uso es obligatorio para todos los vehículos (salvo motos), pero solamente para encenderse en condiciones especialmente desfavorables como niebla densa, lluvia o nevada intensa, o nubes de humo o polvo densas, ya que mal empleada, es molesta y deslumbra a los conductores que van detrás.

Intermitentes y luces de freno. Los primeros son un elemento de señalización esencial ya que nos permiten comunicar nuestras intenciones (adelantar, cambiar de carril, tomar un desvío...) al resto de usuarios de la via. Para saber cómo usarlos correctamente no te pierdas este post.

Las segundas se activan automáticamente cuando pisamos el pedal del freno por lo que sólo debemos comprobar su estado y cambiar la lámpara si está fundida, pues, además de la posible multa por circular sin ella, la luz de freno trabaja por nuestra seguridad al ser otro elemento de comunicación con el resto de usuarios de la carretera.

Revisa periodicamente el sistema de iluminación y señalización de tu vehículo pues es clave para tu seguridad vial. Recuerda que la DGT recomienda cambiar las luces del coche cada 40.000 kilómetros o dos años. Y para hacerlo, ponte en manos de expertos: los profesionales de tus Talleres de Confianza.