¿Cuándo cambiaste las bujías al coche? Sintomas de fallo más allá de que te cueste arrancar en frío

La bujía es una pieza esencial en el sistema de encendido de los motores de gasolina (los diésel llevan calentadores). Van instaladas en el interior de cada cilindro y producen la chispa que desencadena la combustión de la mezcla aire-combustible.

De este modo, el estado de las bujías afecta directamente al rendimiento del motor de tu coche, por lo que si no están en buen estado pueden generar problemas de arranque en frío, fallos de encendido durante la aceleración o hacer que tu coche contamine más al aumentar el consumo de combustible.

¿Cuándo cambiar las bujías?

Las bujías tienen una duración limitada, pero su vida puede variar desde los apenas 20.000 o 30.000 km de las viejas bujías con núcleo de cobre a los 120.000 o 160.000 km de las modernas bujías con núcleos de platino o iridio.Así, la respuesta a la pregunta está en el manual de usuario de tu coche, donde encontrarás el intervalo recomendado de reemplazo para las bujías.

Ten en cuenta que el extremo inferior de la bujía está en la propia cámara de combustión, por lo que está sometido a altísimas temperaturas y presiones de forma constante, de modo que su desgaste es inevitable.

Por eso, es importante cambiarlas cuando fija el fabricante de tu coche y sustituirlas todas al mismo tiempo, aunque sólo esté defectuosa una de ellas. El objetivo es que no se produzca un desequilibrio en el encendido.

Síntomas de fallo de las bujías

Una bujía con una punta de encendido demasiado desgastada provocará, en el mejor de los casos, interrupciones en el encendido, que serán percibidas como vibraciones o un ralentí irregular.

Mientras, si se produce un fallo completo de la bujía lo más probable es que el testigo de fallo del motor se encienda y el cilindro en el que está montada la bujía deje de funcionar. En este caso, el motor irá menos "fino" y aumentará el consumo de combustible. Además, el ralentí puede ser irregular y en algunos casos el coche podría tener problemas para arrancar. En un motor de cuatro cilindros el coche pasará a funcionar con tres, con un sonido mucho peor, tirones y sacudidas, y en general tendrá un comportamiento claramente defectuoso.

Si no cambiamos las bujías cuando toca, corremos el riesgo de quedarnos tirados o de provocar una avería mayor. No obstante, podemos no tener estos síntomas y seguir usando unas bujías cuya vida útil ha expirado. Pero si lo hacemos, nos exponemos a que el aislante cerámico del electrodo central se rompa, o que el propio electrodo de masa se parta.

Y entonces tendremos un problema más serio, porque esos trozos de cerámica o metal caerán a la cámara de combustión, rayarán sus paredes y pueden romper los segmentos del pistón. Incluso podría afectar a las válvulas y a la propia cabeza del pistón, provocando una avería que, ahora sí, sería mucho más cara. Todo, por no cambiar una pieza de desgaste cuya sustitución es rápida, sencilla y de bajo coste.

De este modo, si percibes alguno de estos síntomas o ha llegado el momento de cambiar las bujías, ponte en manos de los profesionales de tus Talleres de Confianza, los talleres asociados a Asetra, y evitarás graves averías.