Consejos básicos para un uso eficiente de la calefacción de tu coche

Con la llegada de noviembre, el frío toma protagonismo, algo que se deja notar especialmente cada mañana cuando entramos en nuestro vehículo, sobre todo, si es de los que tiene que pasar la noche a la intemperie...

Y es que, lo ideal sería llegar y que estuviese ya caliente, pero a no ser que tengas un modelo con programación a distancia de la temperatura va a ser complicado. Así que sigue estos consejos para utilizar de forma correcta y eficiente la calefacción del coche.

Cómo utilizar de forma correcta y eficiente la calefacción del coche

Nada de ponerlo al máximo al principio

La calefacción de los coches con motor de combustión está estrechamente ligada a éste, por lo que si el propulsor no está caliente, difícilmente podremos caldear el habitáculo. Por eso no sirve de nada entrar en el coche de buena mañana y poner a tope la calefacción, ya que el sistema suministra el calor que genera el motor. Si éste no tiene la temperatura idónea, por las toberas de la ventilación tan sólo saldrá aire frío.

Por eso lo que debemos hacer es recorrer unos kilómetros hasta que el motor vaya alcanzando su temperatura óptima de servicio. Así, pasados unos minutos, enciende la ventilación, pero no al máximo. Podrás aumentar la potencia del ventilador cuando notes que el aire ya no es templado.

Si tienes aire acondicionado, no lo enciendas

Si lo que quieres es caldear el habitáculo, de nada sirve que aprietes el botón de A/C. Además de ser ineficiente ya que emplea más energía y, por tanto, consume más combustible, encender el aire acondicionado mientras empleas la calefacción puede causar una avería en el sistema.

El aire caliente, de abajo arriba

El aire caliente asciende y el frío desciende. Este concepto básico de física se aplica también al sistema de climatización del vehículo. Por eso, en el caso de la calefacción es más eficiente que direcciones la salida del aire hacia los pies, de modo que el calor ascienda por sí mismo hacia el resto del habitáculo.

Temperatura adecuada. Nada de pasar calor

Una temperatura excesiva en el habitáculo es perjudicial tanto para el sistema de climatización del vehículo como para nuestra propia seguridad. Conducir con una temperatura excesiva, no sólo aumenta el consumo de combustible, también favorece la somnolencia. Lo ideal es fijar la temperatura del sistema de climatización entre 19 y 22ºC tanto en invierno como en verano y dejar que el sistema actúe por sí mismo de un modo gradual.

Además de estos consejos, evita conducir con gruesos guantes o abultados abrigos, ya que puede ser más perjudicial de lo que en principio pudiera parecer. Los primeros no nos permitirán tener un buen tacto de la dirección ni de la palanca de cambios, mientras que llevar un abrigo muy voluminoso, además de reducir tu movilidad, hará que el cinturón no se ajuste bien al cuerpo, pudiendo salir despedidos en caso de accidente.

Así que, ya sabes, sigue estos consejos para hacer un uso de la calefacción de tu coche: viajarás con mayor confort y seguridad, y con una mayor eficiencia. Y si percibes algún problema en la calefacción de tu coche o en cualquier otro sistema de tu vehículo, ponte en manos de tus Talleres de Confianza, las de los profesionales de los talleres asociados a Asetra.