¿Sabes cómo detectar (y cómo actuar) si hay placas de hielo en la carretera?

El invierno es, probablemente, la estación del año más peligrosa para conducir por carretera interurbana de manera regular. Y es que, cuando bajan las temperaturas, los desplazamientos en coche pueden convertirse en un reto...

El frío y las precipitaciones afectan a la visibilidad al volante, al estado de la calzada y a la adherencia de los neumáticos al asfalto, al igual que también puede provocar averías en la mecánica del coche o el fallo puntual de algunos elementos, como la batería.

El hielo es uno de los fenómenos más asociado a estos meses del año. En la carretera, aumenta las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico que puede acabar desarrollándose en cuestión de segundos: si no se sabe reaccionar correctamente, pisar una placa de hielo en la carretera con el coche provoca la pérdida de control del mismo.

¿Dónde pueden formarse placas de hielo?

Las placas de hielo no se forman en todas las carreteras. Por eso es importante conocer en qué tramos es más probable que aparezcan para así ir alerta y preparados.

Lo primero de todo, debes estar pendiente de la temperatura exterior. Si tu vehículo lleva termómetro, te avisará si la temperatura baja a niveles de helada (por debajo de 3ºC aumenta el riesgo y por debajo de 0ºC se dispara). Salvo excepciones, no encontrarás una carretera completamente helada, sino placas de forma imprevista.

También debes prestar especial atención a la calzada: cuanto más brille el asfalto, más posibilidades de que haya placas de hielo.

De forma general, lo habitual es encontrar hielo al anochecer y en las primeras horas de la mañana. También al derretirrse una zona nevada, pues el agua resultante puede helarse al llegar la noche; o bien, con el mismo efecto, tras haber llovido (o cuando empieza a nevar).

En resumen, las placas pueden aparecer en zonas húmedas, cercanas a ríos o puentes, y umbrías (zonas en las que apenas llegan los rayos del sol). Igualmente, en zonas de carretera con resguardos orientados al norte o en las zonas peraltadas al llegar la noche.

Una pista: la señal de peligro con un copo de nieve en el interior (Señal P-34 de Pavimento deslizante por hielo o nieve), es una buena guía para conocer los tramos de carretera más propensos a las placas de hielo.

¿Qué precauciones tomar?

Si sospechas que puede haber hielo en la carretera, debes extremar las precauciones y aplicar el sentido común:

Los vehículos de delante, tu referencia. Si ves que el resto de vehículos circula más despacio de lo habitual, piensa que pueden conocer la zona o haber detectado alguna placa.

Mantente alerta, porque puede que alguno realice involuntariamente alguna maniobra inesperada.

Presta atención a la señalización. La existencia de señales de pavimento deslizante te ayudará a detectar puntos críticos.

Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad. Conduce con suavidad y no realices maniobras bruscas. Evita adelantar.

Así hay que reaccionar

Si durante el trayecto pasas por encima de una placa de hielo, desde la Dirección General de Tráfico recuerdan cómo debemos reaccionar. Es mejor, ahora que se acerca el frío, refrescar estos consejos para reaccionar a tiempo si nos encontramos en una situación de este tipo:

  • ​Levantar el pie del acelerador.
  • ​No frenar hasta que las ruedas recuperen la adherencia.
  • ​No cambiar la trayectoria del coche: podrías perder el control.
  • ​Cuando ya hayas salido de la placa, asegúrate de que las ruedas están rectas y de corregir la trayectoria paulatinamente.

Lo mejor en estos casos es prevenir y adecuar la velocidad y la distancia de seguridad con los vehículos que nos rodeen antes incluso de avistar placas de hielo en la carretera. Y para aumentar tu seguridad al volante, procura que elementos como neumáticos o amortiguadores están en perfecto estado. Recuerda que si necesitas la ayuda de un profesional, los de tus Talleres de Confianza, estamos para ayudarte.