¿Qué averías anticipan los distintos colores de los humos que pueden salir del escape de tu coche?

La función del sistema de escape es reducir la toxicidad de los humos que salen de la combustión tanto en el interior como en el exterior del vehículo, así como de aminorar el ruido generado por la salida de esos gases.

Todas las piezas que conforman el sistema son vitales para el funcionamiento de tu coche. Su correcto mantenimiento influirá de forma directa en el rendimiento del motor restándole potencia y también reducirá el impacto sobre el medioambiente.

¿Qué elementos forman el sistema de escape?

El sistema comenzaría en el colector de escape que es el encargado de reunir en un conducto los gases que expulsan los cilindros, y asegura que sea de la forma más eficiente. Asegura parte de la potencia y evita perdidas de rendimiento, sobre todo, a elevadas revoluciones.

Asimismo, también intervienen el catalizador, los silenciosos o silenciadores (intermedio y trasero), el filtro antipartículas (FAP), la válvula EGR, la sonda lambda…Todos ellos intervienen de una forma u otra para que el sistema cumpla de forma eficaz su función y permita que nuestro vehículo sea lo más ‘limpio’ y poco ruidoso posible.

¿Cómo pueden ser los humos de escape?

Los humos de escape pueden tener fundamentalmente cuatro colores ‘anormales: blanco, gris, azulado y negro. Si el humo que expulsa tu coche es de color blanco, debes saber que, si lo hace en pequeñas cantidades y normalmente al arrancar, es decir, en frío, no debes preocuparte, ya que probablemente se trata de la condensación normal en el escape.

Sin embargo, si este se emite de manera habitual, o sea, también en caliente, y este humo es denso, indica que parte del líquido refrigerante se está quemando en el motor, señal de que pueden existir grietas o fugas en la junta de culata o en el bloque motor. Se trata de una reparación muy costosa y que en ocasiones puede significar el final de vida útil de un automóvil. Por ello, es de especial importancia detectar con rapidez este problema e intentar solucionarlo lo antes posible.

¿Y si es blanco y espeso?

Por otra parte, si tu coche es diésel y te cuesta mucho esfuerzo arrancar y, una vez que lo hace, notas un humo blanco y espeso, esto puede estar ocasionado por una mala puesta a punto del sistema de inyección.

Realmente, lo que se está expulsando por el tubo de escape del coche no es simplemente humo sino también vapor de gasóleo. Esto puede producirse por una mala puesta a punto de a bomba de inyección que inyecta el combustible demasiado pronto (o demasiado tarde) y sólo se quema una parte del combustible y el resto se evapora.

¿Qué pasa si el humo es negro?

Resulta bastante habitual ver vehículos circulando que al pisar el acelerador empiezan a soltar una gran cantidad de humo negro por el tubo de escape. Esto es porque en un momento se ha quemado gran cantidad de combustible dentro del motor.

Sin embargo, una emisión continuada de humos de escape de color negro es un claro síntoma de que el motor está quemando más combustible del que debería, problema que puede venir derivado de deficiencias en el filtro de aire, los inyectores o el regulador de presión del combustible.

Tampoco hay que olvidar que los motores diésel son más propensos a soltar humo negro por el escape, pero si se emite de manera continua, puede existir una avería en la válvula recirculadora de gases de escape (EGR) o en el caudalímetro.

En cualquier caso, debes acudir a tu taller de confianza para evitar un daño mecánico mayor al mismo tiempo que se ahorra combustible, ya que este problema significa que se está consumiendo en exceso.

¿Qué ocurre si el humo es azul?

Si por el escape de tu coche sale un humo algo azulado y huele un poco a tostado, lo que sucede es que está entrando aceite a la cámara de combustión. Se suele producir en automóviles antiguos o con muchos kilómetros, al encontrarse desgastados los sellos de la guía de las válvulas o tener holguras en los anillos del pistón, provocando una pérdida de aceite hacia la cámara de combustión. Hay cuatro posibles motivos para que esto suceda.

El primero de ellos es que la junta de culata esté en mal estado y pase aceite de la distribución al primer cilindro. En ese caso, el humo suele aparecer siempre.

También puede suceder porque el turbo esté gastado y el aceite que lubrica su eje se cuele en el circuito de admisión. El humo saldrá sobre todo al acelerar fuerte y cuando estemos parados al ralentí.

De igual forma, podemos observar este humo azulado si los retenes de las guías de válvulas estén gastados. Entonces, el humo sale por el escape cuando soltamos el acelerador y el coche retiene.

Asimismo, si el motor está gastado (normalmente, los segmentos del pistón), también observaremos ese humo azul, que saldrá siempre, pero más al acelerar. Lo que sucede es que no hay un cierre hermético entre el pistón y la pared del cilindro y el aceite de lubricación pasa a la cámara de combustión.

¿Qué significa que el humo sea gris?

Por último, si existe una avería es más difícil de detectarla si el humo que vemos es gris, pues es el color habitual de los gases de escape. Sin embargo, un humo excesivo de este color indica también un problema en el turbo o que se está quemando aceite en exceso.

Asimismo, un humo gris excesivo también puede anunciar un mal funcionamiento del sistema PCV (siglas de ventilación positiva del cárter en inglés). En este caso, la solución a la fuga de aceite suele pasar por la sustitución de las válvulas PCV, un componente barato y sencillo de cambiar.

Recuerda: un buen mantenimiento evita 'malos humos' a tu coche. Y si el color de los humos de escape de tu coche es sospechoso, acude a tu Taller de Confianza. Confía en los profesionales de los talleres asociados a Asetra.