¿Qué vida útil le queda a los neumáticos de mi coche? 4 señales que indican que conviene cambiarlos

Los neumáticos son el único componente que une tu vehículo con el asfalto. Por eso, y debido a su importancia para tu seguridad en carretera mantenerlos en buen estado es fundamental.

Al estar en contacto directo con la carretera, los neumáticos sufren mucho desgaste. Y es que un neumático desgastado por debajo del límite legal (1,6 mm), e incluso antes, deja de cumplir su función y pone en peligro nuestra seguridad y la de los demás, ya que el agarre disminuye y aumenta la distancia de frenado, multiplicándo el riesgo de sufrir patinazos o el temido aquaplaning.

Además, circular con neumáticos en mal estado se traduce en un gasto extra de combustible y más emisiones de CO2 a la atmósfera.

Sin embargo, a pesar de merecer todo nuestra atención, en ocasiones, alargamos su sustitución en exceso. No en vano, según un reciente estudio, hasta 1,5 millones de vehículos podrían estar circulando con los neumáticos en mal estado.

Cuándo cambiar los neumáticos: 4 señales de desgaste

La vida útil de un neumático comienza a partir de su instalación y deben ser sustituidos cuando se desgastan. Sin embargo, esto varía mucho en función de diversos factores: su calidad y diseño, los hábitos del conductor, el clima, las condiciones de la carretera y los cuidados que les prestamos.

Por eso, es importante que revisemos su estado periódicamente para comprobar cómo se encuentran y reemplazarlos por otros nuevos si es el caso. En este sentido, la red de talleres Confortauto Hankook Masters resume en 4 las señales de desgaste o deterioro que pueden evidenciar la necesidad de cambiar los neumáticos a nuestro coche.


1. Cuando la banda de rodadura es inferior a 1,6 mm

El funcionamiento óptimo de los neumáticos está íntimamente relacionado con la profundidad de su banda de rodadura. Su función principal es desviar el agua para mejorar la tracción y evitar el aquaplaning. La banda de rodadura suele tener una profundidad de entre 7 y 9,5 mm. Este valor garantiza el mejor rendimiento en condiciones variables.

La profundidad mínima legal de la banda de rodadura para todos los neumáticos de turismos en Europa es de 1,6 mm. Si los surcos están a menos profundidad, significa que el neumático debe reemplazarse inmediatamente.

infografia desgaste neumáticos

No obstante, es recomendable no apurar tanto el desgaste de la banda de rodadura y sustituirlos cuando la profundidad sea inferior a 3 mm, a más desgaste mayor es la distancia que necesitaríamos para frenar.

Para comprobar su desgaste lo ideal es tener un profundímetro, aunque existe otra manera muy sencilla de saber si nuestros neumáticos están o no desgastados: introduciendo una moneda de 1 euro en el fondo de las ranuras. Si las estrellas grabadas en el borde de la moneda son visibles, es momento de cambiarlos.

Ten en cuenta que circular con neumáticos desgastados supone que nuestro vehículo frenará mal y sin control ante una emergencia. Además, llevar desgastados los neumáticos de nuestro coche es motivo de multa: 200 euros por neumático.


2. Cuando los neumáticos sufren un pinchazo o cualquier daño grave

A pesar de la naturaleza robusta de los neumáticos, los pinchazos son en algunas ocasiones desafortunadamente irremediables. Un neumático puede sufrir un pinchazo mientras conducimos, pero es posible que no lo detectemos hasta que lleguemos a nuestro destino.

Si esto sucede, debemos acudir de forma urgente a nuestro taller para repararlo o reemplazarlo. Otros daños que pueden afectar gravemente a nuestros neumáticos son los golpes contra baches, bordillos u otros elementos que podemos encontrar por la carretera.

Si tras algún impacto, los neumáticos presentan alguna deformación evidente, como abultamientos, rozaduras, grietas o pliegues en las gomas será necesario cambiarlos, ya que su integridad estructural se habrá visto afectada, lo que aumenta la probabilidad de un fallo repentino o reventón.


3. Cuando evidencia un desgaste anormal en la banda de rodadura

Si observamos un desgaste asimétrico (grandes diferencias en neumáticos del mismo eje), desgaste en el centro o bien desgaste en los bordes de la banda de rodadura, son síntomas evidentes y fáciles de detectar que probablemente se deban a un problema mecánico, como un fallo de equilibrado, paralelismo, transmisión o suspensión.

Pero también puede estar relacionado con el hecho de que hayamos estado circulando a una presión inadecuada. Debemos tener en cuenta que si los neumáticos no tienen la presión recomendada o la goma está desgastada, nuestra contacto con la carretera disminuye.

Así, recuerda revisar la presión recomendada por el fabricante por lo menos una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo. Y es que circular con la presión adecuada es más seguro, reduce el riesgo de dañarlos, aumenta su vida útil, y ahorra combustible.

La información sobre la presión aparece en el manual de usuario del vehículo, en el lateral de la puerta del conductor, o en el interior de la tapa del depósito de carburante.


4. Cuando notamos vibraciones en el volante

Las vibraciones son uno de los problemas más molestos a los que un conductor puede enfrentarse. En parte porque su aparición no es a poca velocidad, sino todo lo contrario. Lo más frecuente es que se detecte a partir de los 90 km/h, agravándose el problema conforme se va aumentando la velocidad, lo que sin duda puede hacer que el conductor se asuste y pueda suponer un peligro de seguridad.

Cuando nos vibra el volante el origen de esas molestas vibraciones suele estar en la mayoría de ocasiones relacionadas con los propios neumáticos. El mal alineado de los neumáticos, por ejemplo, provocará que estos no apoyen correctamente y no rueden de forma óptima.

Por otro lado, si los neumáticos circulan con la presión incorrecta o si tienen algún defecto es posible que también notemos estas desagradables vibraciones mientras conducimos. Si detectamos cualquiera de estos síntomas ha llegado el momento de cambiarlos.

Si detectas la más mínima anomalía en los neumáticos de tu coche, ponlo en manos de los profesionales de tu Taller de Confianza para que los revisen ¡Encuentra el tuyo!