¿Puede desentenderse el seguro de tu coche si sufres un siniestro en carretera y no tienes la ITV en regla?

La ITV es un trámite que constata que el vehículo cumple con las mínimas condiciones requeridas para circular, hecho que es tenido en cuenta por las aseguradoras en el momento de producirse un siniestro vial.

Sin embargo, existen diversos escenarios relativos a la cobertura del seguro en caso de no tener la ITV al día. Eso sí, en todos ellos, la multa por incumplir esta obligación legal está garantizada: de 200 o de 500 euros.

El seguro y la ITV: cuándo puede no cubrirte el seguro

De este modo, de acuerdo con la información suministrada por Reale Seguros, el primer caso es estar implicado en un accidente en el que el vehículo con la ITV caducada no tenga la responsabilidad.

En este escenario, el derecho a la indemnización o a la reparación del vehículo por parte de la entidad aseguradora se mantiene intacto, aunque ésta se puede negar a pagar la cobertura por defensa jurídica.

La otra posibilidad es aquella en la que el vehículo con la ITV vencida es el responsable del siniestro. En ese caso, la aseguradora se hace cargo de la indemnización del resto de vehículos implicados pero no del que tiene la inspección caducada y es el responsable del siniestro.

Además, dependiendo de la póliza contratada, podría darse el caso de que la aseguradora impute al responsable el cargo correspondiente a las indemnizaciones del resto de implicados en el siniestro.

En este segundo escenario, si, además, se logra comprobar que el accidente es debido a un fallo mecánico que se hubiera podido evitar si el vehículo tuviera la ITV en regla, la compañía aseguradora podría incluso negarse a cubrir cualquier indemnización y reclamar directamente al tomador del seguro el importe de la indemnización de todos los afectados por el siniestro.

El seguro y la ITV: la inspección técnica

¿Me pedirán el comprobante del seguro en la ITV? Aunque no es obligatorio que dispongamos del comprobante del seguro, al ir a la ITV se comprobará que nuestro coche tenga en vigor el seguro. Este es un requisito indispensable para que el coche pueda superar la inspección.

Aunque las estaciones de ITV tienen acceso al fichero de FIVA, ante cualquier problema informático de acceso a este, nos pedirán que justifiquemos que el coche está asegurado.

Si no podemos emitir un resguardo —que sería válido en formato digital— nos harán firmar una declaración en la que reconocemos que el coche está asegurado, estando legalmente obligados a enviar posteriormente a la ITV un resguardo o comprobante.

Si al pasar la ITV no disponemos de seguro, el resultado de la inspección será desfavorable. Esto quiere decir que te darán un permiso de circulación limitado para que aparques el coche hasta que lo hayas asegurado. Entonces tendrás que volver a la estación para pasar de nuevo la inspección.

Tendrás un plazo de 30 días para presentar la documentación. Si en 60 días no has llevado el seguro, desde la estación comunicarán a Tráfico que tu vehículo no tiene seguro.

Conviene recalcar que si no presentas la documentación del seguro a la ITV porque te has despistado y la tienes en casa, pueden comprobar si estás asegurado en el Fichero Informatizado de Vehículos Asegurados. Si lo estás no pasa nada, pero si no lo estás perderás el permiso de circulación hasta que asegures el coche.

Tanto la ITV como el seguro son dos requisitos indispensables para poder circular con un vehículo a motor en España. Por tanto, no cumplir con ellos conllevará sanciones. Además, esquivar la inspección técnica compromete tu seguridad y la del resto de usuarios de la carretera.

Recuerda: conducir no es sólo manejar el volante; también lo es cumplir con las normas. Y para viajar más seguro practica un mantenimiento responsable de tu vehículo ¿Necesitas ayuda? Confía a los profesionales de tus Talleres de Confianza el cuidado de tu automóvil ¡Encuentra tu Taller de Confianza más cercano!