¿Sabes cuándo tienes que cambiar la correa de distribución de tu coche?

La correa de distribución es uno de los componentes básicos del coche que garantizan un movimiento sincronizado del motor, ya que se encarga de que la coordinación entre las válvulas y los pistones sea la adecuada, y hace funcionar la bomba de agua que se encarga de refrigerar el motor.

De este modo, si se estropea esta pieza, te puedes encontrar ante un grave problema, ya que si se rompe, se pueden producir daños importantes en el propulsor, incluso, dejarlo inservible.

Por este motivo, es fundamental que revises la correa de distribución en los mantenimientos programados de tu vehículo y que la reemplaces cada cierto tiempo, principalmente, cuando lo recomienda el fabricante de tu vehículo.

Cadena o correa de distribución

En primer lugar, es importante que conozcas qué sistema de distribución emplea tu vehículo: correa o cadena. La distribución por correa se impuso hace ya décadas a la que se realizaba por cadena, por ser menos ruidosa y ofrecer un mayor confort de marcha. De hecho, la presencia de cadenas de distribución era casi testimonial hace apenas unos años.

Sin embargo, la proliferación de los nuevos motores de inyección directa de gasolina ha hecho que, en los últimos años, hayan resurgido y cada vez tengan una presencia mayor en el parque de vehículos.

Cabe destacar que las cadenas de distribución no requieren mantenimiento como tal —pueden llegar a durar toda la vida útil del motor— y sólo hay que cambiarlas si sufren un desgaste prematuro (comenzará a hacer ruidos extraños) o, en el peor de los casos, acaba rompiéndose. Eso sí, para una mayor durabilidad, es fundamental realizar todas las revisiones periódicas que recomienda el fabricante.

Por su parte, si tu vehículo cuenta con correa de distribución, debes saber que, con el paso del tiempo, ésta se desgasta. El intervalo de tiempo establecido para su sustitución varía según cada modelo de vehículo, por lo que es fundamental que consultes en tu Taller de Confianza o en el manual de tu vehículo para saber cuándo debes cambiarla.

¿Cuándo cambiar la correa?

No obstante, el cambio se debe realizar en función de dos factores. Así, el primero sería el cambio por kilometraje. Dependiendo del modelo del coche, el cambio de la correa de distribución debe producirse entre los 80.000 y los 160.000 kilómetros, incluso más allá, aunque lo habitual es que el intervalo de sustitución recomendado se sitúe en torno a los 100.000.

El otro factor sería el tiempo. Y es que con el paso del tiempo, el caucho de la correa pierde propiedades y flexibilidad, por lo que es recomendable sustituirla por norma general a los diez años de uso para evitar que se rompa, aunque no hayamos alcanzado el kilometraje recomendado para su sustitución.

A la hora de cambiar la correa, conviene que reemplaces también los rodillos y los tensores. De igual forma, es aconsejable también sustituir la bomba del agua si es accionada por la correa de distribución.

Sustituir la correa de distribución es una operación que conlleva cierta complejidad, que requiere varias horas de trabajo, lo que implica que no es una intervención barata. Sin embargo, no realizar el cambio no es una opción, pues las consecuencias pueden ser aún peores para tu bolsillo, incluso, para la vida útil de tu coche.

Por eso, nuestro consejo es que no te saltes los mantenimientos periódicos y que respetas los intervalos de cambio de la correa de distribución aconsejados por el fabricante de tu automóvil.

Y si tienes alguna duda, acude a un profesional de tus Talleres de Confianza: revisaremos su estado y, si es el caso, la sustituiremos para que puedas recuperar tu movilidad lo antes posible. Confía a los talleres asociados de Asetra el cuidado de tu vehículo.