El calor no sólo afecta a la conducción: consejos para proteger la mecánica y la carrocería de tu coche

El calor es un gran enemigo para la conducción en verano, pero ¿sabías que tu vehículo también está expuesto a su incidencia y puede afectarlo de forma grave?

El verano de 2021, si bien parece haber arrancado con altibajos, lo que ha dejado ya han sido temperaturas por encima de los 40ºC en muchas zonas de España. Además, las previsiones apuntan a que va a ser más cálido de lo normal en todo el país.

Parece evidente que, con este pronóstico, sufriremos varios episodios de calor intenso en los meses en los que más desplazamientos por carretera realizamos

Lo que más sufre de tu coche con el calor

Por ello, y teniendo en cuenta además que las olas de calor disparan las asistencias en carretera (en 2019, un 16% más), conviene recordar de qué manera pueden afectar a conductores y al propio vehículo, para prevenir percances al volante.

🔎 Batería. Las temperaturas extremas (frío o calor) son nefastas para las baterías. Por eso, es muy importante que comprobemos su carga. Y si está baja, plantéate cambiarla. Hacerlo a tiempo te evitará contratiempos en tus desplazamientos.

🔎 Refrigerante. Es fundamental que revises el nivel del líquido refrigerante (o 'anticongelante') para evitar que el motor se recaliente durante los viajes, pues una temperatura excesivamente elevada, en el mejor de los casos, puede incrementar la pérdida de potencia del motor hasta un 15% ¿Y qué pasa en el peor de los casos? El gripaje del motor...

🔎 Bomba de agua y radiador. Son otros elementos a tener en cuenta en las épocas de más calor, ya que también intervienen en la refrigeración del motor, por lo que, además de chequear el nivel del refrigerante, conviene analizar su estado, así como el de elementos como la bomba de agua o el radiador, sin olvidarnos de otro componente como la correa de distribución.

🔎 Nivel de aceite. El lubricante también está relacionado con el punto anterior. Y es que cuando la temperatura supera los 40ºC, también aumenta la intensidad de evaporación, por lo que es importante revisar el nivel del aceite para que el sistema no lubricación y refrigeración (el aceite también ayuda a esta función).

🔎 FrenosEl sistema de frenado es uno de los elementos que más sufre con las altas temperaturas: Las pastillas, al actuar por fricción (sobre el disco de freno o tambor), están expuestas constantemente al efecto calorífico. Además, los discos pueden combarse bien por el calor que genera la presión y el rozamiento de las pastillas o bien por la temperatura exterior, llegando incluso a afectar a los latiguillos de freno. Y no te olvides del líquido de frenos: comprueba su estado y nivel, pues es muy sensible a la temperatura y podría provocar una pérdida de eficacia a la hora de frenar.

🔎 Neumáticos. Además de asegurarnos de que en verano 'calzamos' neumáticos de verano (también llamados 'mixtos') o unos 'todo tiempo' (los all-season o 'cuatro estaciones'), ahora más si cabe debemos revisar frecuentemente la presión y dibujo, Y es que, con el calor, el aire de los neumáticos tiende a dilatarse, por lo que es importante llevarlos con la presión recomendada, con el fin de evitar reventones.

🔎 Sistema de climatización. Con temperaturas extremadamente altas en el exterior, el sistema tiene que trabajar al máximo y forzarlo sin estar a punto podría aumentar el riesgo de averías. Antes de poner el sistema en marcha, se recomienda igualar la temperatura exterior e interior para evitar sobrecargas de uso. 

🔎 Carrocería y habitáculoEl habitáculo también puede suponer un problema en verano: debemos extremar la precaución con los efectos personales que puedan reaccionar con el calor evitando dejar mecheros, perfumes, espejos de maquillaje o cualquier elemento inflamable, ya que podrían causar daños. De igual forma, una exposición prolongada al sol puede ser fatal para la carrocería, aún más si ya presenta daños (recuerda revisar su estado y limpiarla una vez a la semana y si no la has encerado hace poco, ahora es el momento).

🔎 Otros elementos. Racores, retenes del radiador, condensador o intercooler son otros elementso que también sufrirán con calor extremo, y podrían llegar a modificar su comportamiento y su funcionamiento, llegando a estropearse. Hazlos que los revisen en Tu Taller de Confianza.

Conductor, no olvides algunos consejos...

Además de poner a punto tu vehículo, también tienes que estar preparado para hacer frente al calor extremo en tus desplazamientos, así como conocer algunas recomendaciones para facilitar la conducción con temperaturas altas:

✅ Bebe agua y evita comidas copiosas, el consumo de alcohol...: con el calor aumenta el riesgo de somnolencia y deshidratación, hasta el punto de que puede provocar los mismos efectos que el estado de embriaguez, por eso es necesario beber agua, evitar comidas pesadas y mantener una temperatura adecuada del habitáculo (alrededor de 22ºC).

✅ Evita las horas centrales: siempre que sea posible, es recomendable conducir en los momentos menos calurosos del día, evitando el mediodía y, si puede ser, sin que el sol nos dé de cara, ya que limita mucho la visibilidad.

✅ Aparca a la sombra: al estacionar el vehículo es importante buscar la sombra. Además de que el calor extremo daña la carrocería, el interior también sufre las consecuencias de estas temperaturas. Además, al volver a arrancar, tendremos que invertir menos tiempo (y energía) en adecuar la temperatura si el vehículo estaba a la sombra.

✅ Haz las paradas necesarias. lo recomendable es hacerlo, al menos, cada dos horas en viajes largos, pero no te importe hacerlo con más frecuencia y con intervalos prolongados si notas síntomas de fatiga.

Usa ropa cómoda, descansa bien antes de ponerte al volante...

Recuerda: lo más importante en carretera es tu seguridad y la de los tuyos. Y siempre que necesites un profesional para el cuidado de tu coche, ponte en manos de los de Tus Talleres de Confianza ¡Encuentra el tuyo!