¿Sabes cómo cuidar la carrocería de tu coche? Evita todo esto cuando lo laves

Dedicar un rato de tu tiempo libre para lavar tu coche es la mejor opción para proteger la pintura y la carrocería de las inclemencias del tiempo y otros elementos que aceleran su desgaste.

Un poco de tiempo es suficiente para cuidar la carrocería de nuestro coche. Igual que la mecánica requiere de su mantenimiento, también su 'piel' necesita ciertos cuidados.

Así, además de una limpieza periódica, es importante ir arreglando esos pequeños desperfectos que puedan surgir por pequeños rozones o golpes antes de que vayan a más y comprometan la seguridad del propio vehículo (por lo hablar de que pueden hacerte suspender la ITV).

Cómo NO cuidar la carrocería de tu coche

En este sentido, y a pesar de que hay quien dedica un rato a la semana a dejar el coche impoluto, la mayoría de los conductores lavamos el coche, rápido, con prisas y mal, sin tener en cuenta detalles que son importantes.

Además, nos estaremos jugando que la carrocería presente pequeños daños que a la larga pueden deteriorarla. Por ello, como en tantas otras cosas, lo mejor es ser prevenido.

Uso de productos no específicos

En primer lugar, utiliza productos específicos que no deteriorarán la pintura. Esto es especialmente importante con aquellos que tratan de eliminar los mosquitos o la suciedad de las llantas. En estos casos, no apliques cualquiera ni de cualquier manera: sigue siempre las instrucciones del fabricante.

Lavarlo muy de vez en cuando

Muchos conductores piensan que sólo es necesario lavar el coche al volver de la playa o cuando cae una tormenta y nos deja el coche cubierto de polvo y suciedad. Limpiarlo a menudo facilitará el trabajo, te hará emplear menos tiempo y protegera mejor la carrocería.

Omitir el prelavado

Laves el coche a mano o con pistola a presión, antes de nada, conviene humedecer el coche, manteniendo siempre la distancia recomendada en el caso de la pistola a presión (mínimo 30 cm), pues puedes provocar daños en la pintura. El prelavado servirá para reblandecer esos insectos pegados o los excrementos de los pájaros antes de 'atacarlos' a conciencia.

Limpiarlo de abajo arriba

Limpia en círculos si lo haces a mano (¿recuerdas aquello de dar cera, pulir cera de Karate Kid?) y siempre de arriba abajo. No cometas el error de empezar por la zona inferior, pues se acumula mayor suciedad y la extenderemos por el resto del vehículo. Tampoco olvides repasar los marcos de las puertas o la goma de las escobillas, lugares donde se acumula mucha suciedad.

Usar el mismo agua para todo

Una vez enjabonado el coche, no uses el mismo agua para el aclarado. Lo ideal es tener tres cubos: uno para mojar la esponja, otro para ir aclarándola antes de pasarla de nuevo al primer cubo y un último cubo de agua dedicado exclusivamente a aclarar. Así evitaremos volver a ensuciarlo. Y una vez retirado el jabón, sécalo con una bayeta de microfibra.

Lavarlo en verano en las horas centrales y a pleno sol

Como decíamos, ten cuidado con el material utilizado, para no dañar la pintura. Y nunca lo dejes secar al sol y menos en verano. Se pueden formar manchas que afecten al brillo de la carrocería. Tampoco lo laves a pleno sol y las horas de más calor. Lo mejor a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

No limpiar espejos y cristales

Por último, repasa los cristales y espejos con un producto apropiado. Recuerda que el parabrisas y los espejos son esenciales para circular con seguridad, por lo que emplea el tiempo necesario para dejarlos impolutos.

Lavar el coche en la calle está prohibido

Recuerda que lavar el coche en la vía pública está prohibido por el artículo 4.2 del Reglamento General de Circulación. No obstante, son los ayuntamientos los que fijan las sanciones mediante las correspondientes ordenanzas municipales, y que pueden ir desde unos simbólicos 30 € hasta incluso 3.000 €.

El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, recoge y sanciona estas infracciones en la Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y Gestión de Residuos, aprobada en 2009. Según el artículo 14 de dicha disposición "está prohibido lavar o limpiar cualquier vehículo a motor en la vía pública, así como cambiar en la vía pública aceites u otros líquidos de los mismos o realizar cualquier reparación que pueda ensuciar la vía pública". Su incumplimiento es considerada infracción grave, por lo que la multa correspondiente puede ir desde un mínimo de 751 euros hasta un máximo de 1.500 €.

Evita en lo posible que la carrocería de tu coche se deteriore. Y si ya es tarde y necesitas un profesional para su reparación, acude a tus talleres de confianza especialistas en chapa y pintura, sus profesionales se encargarán de devolverle su estado original.