Cuando viajes este verano, no hagas esto cuando pases por un radar

Existen multitud de trucos que  los conductores ponen en práctica en carretera para evitar las multas de los agentes de tráfico por cometer todo tipo de infracciones..

Desde remedios como tomar caramelos o chicles antes de un control de alcoholemia hasta aplicaciones que detectan estos mismos controles para encontrar rutas alternativas que puedan sortearlos, los automovilistas hacemos de todo para evitar una sanción.

Y para uno de ellos, la Dirección General de Tráfico puso remedio ya hace tiempo, aunque la mayoría de los que hacen uso de él no saben que no sirve para nada.

El truco de muchos conductores en los radares

Es bastante habitual ver que hay conductores que, cuando se aproximan a radares de control de velocidad disminuyen bruscamente la velocidad para que el cinemómetro no detecte el exceso de velocidad.

Por regla general, estos controles de velocidad miden que nadie circule en ciudad por encima de los 30 km/h (en vías de un único carril por sentido), mientras que en autovía los infractores buscan que no se note que circulan por encima de los 120 km/h (siempre que no haya una limitación mayor).

No obstante, en más de una ocasión muchos automovilistas se llevan una desagradable sorpresa, cuando pasan las semanas y reciben una carta de Tráfico, con una multa por un importe de 200 € por exceso de velocidad.

Por ello, nos adentramos en uno de los mitos más habituales en el mundo de la carretera: ¿sirve frenar y volver a acelerar para evitar que nos detecte el radar?

Las medidas de Tráfico para evitar los trucos

Y es que la estrategia que muchos usan para sortear el radar de velocidad no es muy efectiva. Y esto es porque, como en muchos otros aspectos del control de carreteras, la DGT se ha modernizado con mecanismos para sancionar a quienes intenten este método. ¿Cómo? Con radares dobles.

Esto es, cuando todos pensamos que hay un sólo cinemómentro escondido tras una señal o a un lado de la calzada, en realidad hay un segundo cinemómetro más adelante. Son los denominados radares 'en cascada', que hace ya un par de años emplea Tráfico para detectar este tipo de infracciones.

No olvides las novedades en materia de velocidad

El pasado mes de mayo, Tráfico implantó nuevas medidas relativas a velocidad en las zonas urbanas de toda España. De este modo, desde el 11 de mayo, las calles en las que sólo hay un carril por cada sentido tiene limitada la velocidad a un máximo de 30 km/h (50 km/h, en las que cuenten con dos o más carriles por sentido).

Si la policía o los dispositivo de vigilancia detectan que sobrepasamos la velocidad indicada los conductores se arriesgan a multas por valor de 100 euros sin perder puntos del carnet.

Asimismo, ya no existe la posibilidad de que turismos y motocicletas puedan rebasar en 20 km/h los límites genéricos de velocidad en las carreteras convencionales cuando adelanten a otros vehículos.

La regla del 7 o cómo evitar una multa por exceso de velocidad

Como los radares no realizan mediciones exactas de la velocidad a la que circulan los vehículos Tráfico aplica un margen de error antes de sancionar a un conductor que pisa el acelerador más de lo debido. Ese umbral de tolerancia es de 7 km/h si la velocidad del vehículo es inferior a 100 km/h y del 7% si es superior a dicha velocidad.

Tráfico considera que la denominada regla del 7 a partir de la cual se activa el cinemómetro y caza al vehículo que infringe las normas de circulación representa “el umbral de tolerancia más garantista y beneficiosa para el conductor”. La razón por la cual se ha establecido esta cifra, tanto en porcentaje como en cantidad, es porque los errores máximos permitidos de los radares de la DGT se encuentran en una franja que va entre el 3%, los más nuevos, y el 7% de los más antiguos.

Por lo tanto, en las travesías con un límite de velocidad de 50 km/h el radar se disparará cuando un vehículo circule a una velocidad igual o superior a los 58 km/h. En una autopista o autovía, con un límite de velocidad de 120 km/h, el cinemómetro saltará cuando la persona que conduce un vehículo circula a una velocidad igual o superior a 131.

Las sanciones por exceso de velocidad

Las sanciones por exceso de velocidad conllevan multas que van de los 100 a los 600 euros y pueden acarrear la detracción de hasta 6 puntos del carnet de conducir. Cuando no se superan los 20 km/h en ciudad y los 30 km/h en carretera la sanción solo es económica. Por ejemplo, circular hasta 70 km/h en una zona urbana con velocidad limitada a 50 km/h o hacerlo a 150 km/h en una autopista o autovía supone una multa de 100 euros.

Cuando se superan esos rangos de velocidad ya entramos en el apartado de las infracciones graves y muy graves. Todas ellas conllevan una pérdida de puntos adicional. En ciudad, si el radar te pilla circulando entre 21 y 30 km/h por encima del límite, se te van a detraer 2 puntos; entre 31 y 40 km/h, 4 puntos; y entre 41 y 50 km/h, 6 puntos.

En las sanciones en carretera el margen es algo más amplio. Así, si rebasas la velocidad máxima entre 31 y 40 km/h perderás 2 puntos; entre 41 y 60 km/h, 4 puntos; y entre 61 y 70 km/h, 6 puntos.

El Código Penal establece penas de prisión de tres a seis meses por conducir un vehículo a velocidad superior a 60 km/h en vía urbana o en 80 km/h en vía interurbana a la permitida reglamentariamente. El juez puede conmutar dichas penas a una multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, la infracción supone la retirada del carnet de conducir entre uno y cuatro años.

Recuerda: lo mejor, respeta los límites. Y por supuesto, revisa tu coche antes de viajar. Y para hacerlo, confía en los profesionales de tus Talleres de Confianza ¡Encuentra el tuyo!