La sencilla prueba que te permitirá saber en segundos si el embrague de tu coche está a punto de fallar

¿Sabías que el tiempo que pasa entre que un embrague esté en aparente buen estado y que empiece a fallar es relativamente corto?

La mayoría de los conductores tiende a esperar a que algo deje de funcionar o a sufrir una avería para cambiar o sustituir ciertos componentes. Sin embargo, esta decisión puede salir muy cara, y no solo económicamente, pues el perfecto rendimiento de cada uno de los elementos del vehículo influye en la seguridad de sus ocupantes, así como en el confort, el ahorro, sus emisiones...

¿Cuándo cambiar el embrague?

Muchos componentes deben sustituirse regularmente en función de los plazos que establece cada fabricante a través del libro de mantenimiento. No obstante, otros muchos no tienen un intervalo fijo de cambio, pues ello depende de numerosos factores.

Tal es el caso del embrague, un componente con un uso aparentemente sencillo, pero que, si es sometido a malas prácticas, se puede estropear fácilmente, desembocando en una de las reparaciones más caras a realizar en tu vehículo.

Y es que dichas prácticas pueden hacer que la vida útil del embrague sea muy corta, por lo que es más que recomendable ir verificando su estado para comprobar si está a punto de romperse y dejarnos tirados en la carretera ¿Y es sencillo saber si el embrague va a fallar más pronto que tarde?

La rápida y sencilla prueba para comprobar el estado del embrague

Si el embrague está en mal estado, suele mostrar algunos síntomas. Sin embargo, si queremos saber si está a punto de averiarse y lo queremos saber inmediatamente, basta con realizar una sencilla prueba que dura menos de un minuto.

El test consiste en poner en marcha el vehículo y llevarlo a una zona llana con espacio suficiente de seguridad. A continuación, debes desembragar (pisar el embrague), poner la marcha más larga (5ª o 6ª en función de la que tengas) y soltar de golpe el pedal.

Si el embrague está en buen estado, el coche se calará inmediatamente. Si no lo hace de forma instantánea, quiere decir que este componente patina, lo que significa que empieza a fallar y que su vida útil llega a su fin.

También podemos detectar si el embrague patina cuando aceleramos. En este caso, el motor se revoluciona más de lo debido y el coche no gana velocidad con la proporcionalidad normal. Y si se está en una pendiente ascendente, puede que el vehículo ni avance.

¿Y por qué pasa? El embrague ya no permite una transmisión de potencia tan directa entre el motor y las ruedas. Así, gran parte de la potencia del propulsor se pierde en ese rozamiento y no llega a los neumáticos. Si notas estos síntomas, contacta con tu Taller de Confianza, ya que en poco tiempo fallará por completo.

Realizar esta prueba es muy recomendable, por ejemplo, si compramos un coche de segunda mano con cambio manual, ya que nos evitará sorpresas.

Cómo utilizar el embrague para que dure más

Como norma general, no pises el acelerador y el embrague a la vez, aunque al iniciar la marcha es complicado aplicar esto. En este caso, hay que encontrar el equilibrio y coordinación adecuados para ir soltando el embrague y presionando el acelerador sin que se produzcan tirones ni brusquedades. Pero cuanto menos tiempo se presionen los dos pedales a la vez, mejor.

Una vez en marcha, en cambio, el uso ideal del pedal de embrague debe ser casi como el del interruptor de la luz: clac, clac, pisar a fondo el pedal, meter la marcha deseada y soltarlo por completo, sin acelerar con él todavía accionado.

Las malas prácticas que acortan la vida del embrague son, en su mayoría, conocidas. Si la más habitual es empezar a acelerar con el pedal todavía pisado, no lo es menos circular con el pie izquierdo apoyado sobre el pedal y que produce el mismo efecto.

Asimismo, tratar de subir el coche a un bordillo o salir de un semáforo a toda velocidad son también maniobras que reducen su vida útil.

Y en las arrancadas en cuesta y rampas de garajes, en lugar de jugar con la coordinación del embrague y el acelerador y arriesgarse a maltratarlo, es mejor sujetar el coche con el freno de mano y aplicar la maniobra del inicio de marcha. Y cuando el coche haga el amago de moverse, soltar el freno de mano mientras se sigue acelerando.

¿Y cuánto puede durar?

Seguir estos consejos te ayudará a incrementar la vida útil del embrague de tu coche y retrasará su sustitución, cuyo precio dependerá de varios factores. En primer lugar, de si el embrague es normal o bimasa, siendo este más caro, y en segundo lugar, de la potencia del coche, los más potentes llevan discos más grandes y caros.

Teniendo en cuenta el importante desembolso que supone sustituir el embrague, lo mejor es que intentemos prolongar al máximo su vida útil: bien utilizado puede durar más de 200.000 kilómetros e, incluso, más de 300.000. Mientras, un mal uso prolongado puede hacerlo desfallecer a los 100.000.

Desde tus Talleres de Confianza, te recordamos la importancia de efectuar una conducción responsable, así como un mantenimiento periodico de tu vehículo. Confía en los profesionales de los talleres de Asetra siempre que necesites realizar cualquier reparación u operación de mantenimiento en tu coche. Trabajamos desde siempre para ofrecerte el servicio honesto y de calidad que buscas.