Mantenimiento del sistema de alumbrado: cómo circular con más seguridad los meses con menos luz solar

Con el cambio de hora que se produce el último fin de semana de octubre, los relojes se retrasan una hora por lo que podemos dormir una hora más.

Sin embargo, este cambio horario conlleva, además de alteraciones en nuestras rutinas, una reducción de horas de luz solar lo que puede afectar a nuestras capacidades cuando nos ponemos al volante. Además, al ser los días más cortos, aumentan las probabilidades de conducir a oscuras.

Y si la capacidad de reacción del conductor depende en un 90% de la visión, ésta disminuye durante la noche. Y una mala visibilidad aumenta el riesgo de colisión que, aunque es mayor durante el día, por la noche sus consecuencias pueden ser peores.

Muchos conductores, sea por la inseguridad que les transmite, por miedo a la oscuridad o porque necesitan hacer más esfuerzo para conseguir ver mejor, no se sienten cómodos ni seguros al conducir de noche.

Y es que cuando la iluminación no es suficiente, el esfuerzo del conductor se duplica y se incrementa su fatiga visual. Asimismo, el riesgo aumenta ya que es posible que otros conductores no nos detecten con claridad y no anticipen nuestras maniobras.

Mantenimiento del sistema de alumbrado

Por ello, las luces de nuestro coche serán nuestras mejores aliadas. No en vano, el sistema de alumbrado del vehículo es uno de sus elementos más importantes de seguridad. No sólo sirve para ver sino también para ser vistos.

De ahí, la importancia de asegurarnos de que las luces funcionan de manera correcta, revisando el sistema de alumbrado y señalización con cierta periodicidad.

Comprobación

De este modo, lo primero de todo es saber si todas las luces del sistema funcionan correctamente, que están situadas a la altura correcta y que sabemos cuándo y cómo utilizar cada una de ellas. Es recomendable que, una vez al mes, hagas una comprobación de cada uno de los faros y evites que fallen en el peor momento.

Así, es conveniente comprobar el buen funcionamiento de todas las luces (posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes y antiniebla) y mantener la superficie de los faros libre de barro y suciedad.

Y de igual forma, siempre que se detecte alguna irregularidad (una bajada en la intensidad, por ejemplo) debe consultarse a un profesional del taller para que verifique la existencia de problemas y proceda, en su caso, a su solución.

Cambio de luces

Lo recomendable es sustituir las lámparas cada 50.000 kilómetros o cada dos años, y siempre por parejas, aunque todas las luces funcionen correctamente. Antes de que se funda, una luz puede llegar a perder hasta un 30% de su luminosidad.

Por supuesto, lo más recomendable es que cambies las luces en tu taller de confianza ya que allí te aconsejarán de qué tipo de iluminación es el más adecuado para tu vehículo. Y recuerda: apuesta por marcas de calidad, pues las de bajo coste suelen tener menor vida útil y menor potencia lumínica.

Mantenimiento de los faros

Con el paso del tiempo, el plástico de los faros se va desgastando, enturbiándose hasta tal punto que en ocasiones impide que pase completamente el haz de luz. Hay múltiples causas que provocan el deterioro de los faros, aunque el factor principal es la abrasión que sufren por la arenilla, el polvo y otras partículas que hay en el aire, que los rayan y desgastan. El problema se acentúa además si el vehículo pasa largo períodos de tiempo a la intemperie.

Si bien existen métodos caseros con resultados más o menos aceptables, confiar el pulido de faros a un profesional te asegurará resultados óptimos y, sobre todo, más duraderos.

Regular las luces

La correcta regulación de las luces es muy importante tanto para tu visibilidad como para no deslumbrar a los otros conductores. Su mala colocación se puede deber a golpes, al mal estado de los amortiguadores o a que viajas con tu vehículo muy cargado. Es importante asegurarse de que los faros no estén muy altos o muy bajos, no obstante, ahora la mayoría de los coches disponen de reguladores para corregir la altura de los faros.

Un buen mantenimiento del sistema de iluminación es fundamental en términos de seguridad. Por eso, desde tus Talleres de Confianza te aconsejamos revisar periódicamente el sistema de iluminación de tu coche.

Confía en los profesionales de los talleres de Asetra para realizar las operaciones de mantenimiento o reparación que requiera tu coche a lo largo de su vida útil. Tus Talleres de Confianza trabajamos desde siempre para ofrecerte el servicio honesto y de calidad que demandas.