Cómo poner tu coche a punto de cara al invierno y que el frío no lo deje 'helado'

Una vez superado lo peor de la pandemia en nuestro país, muchos conductores han vuelto a coger el coche para trayectos que antes hacían en transporte público...

Y este mayor uso de los vehículos, más allá de para realizar escapadas de fin de semana o para ir de vacaciones obliga a muchos automovilistas a cambiar sus hábitos de mantenimiento, pues han aumentado su kilometraje y, por tanto, las necesidades de cuidado de su vehículo también han aumentado.

En este sentido, y dado que ya estamos entrando en los meses más fríos del año en los que un buen mantenimiento se hacen si cabe más necesario, es importante poner a punto los vehículos para asegurarnos de que, con la llegada de las bajas temperaturas, no nos va a fallar en el momento más insospechado... e inoportuno.

Consejos para poner el coche a punto de cara al invierno

Por ello, los expertos de la red de talleres First Stop ofrecen diez claves para poner el coche a punto antes de que llegue el invierno.

El sistema de alumbrado y señalización, en buen estado

Tras el cambio de hora, hay menos horas de luz y se necesitará usar más el sistema de alumbrado y señalización. En caso de avería o accidente, es muy útil llevar también una baliza de señalización de emergencias, que hace visible al vehículo en cuestión de segundos desde largas distancias y en cualquier dirección.

Revisar los neumáticos

En invierno, con el agua, las heladas y la nieve, los neumáticos pueden dañarse. First Stop recomienda comprobar la profundidad del dibujo de la banda de rodadura (que no sea inferior a 3 mm), que la goma no presente cortes o deformaciones y revisar su presión.

Los neumáticos de invierno y 'todo tiempo' son una buena elección para afrontar las inclemencias meteorológicas. Gracias a los compuestos con los que están fabricados y al diseño de su banda de rodadura, los neumáticos de invierno superan la eficacia de los estándar cuando la temperatura es inferior a 7ºC.

Estos neumáticos tienen mejor capacidad de tracción, adherencia y frenada cuando hay lluvia, nieve o hielo, aunque no hace falta que se den estas condiciones para usarlos. Eso sí, para zonas de inviernos severos se recomienda el cambio a neumático de invierno.

Comprobar los frenos

Revisar los frenos es algo esencial tanto en verano como en invierno. Si el pedal de freno está duro, el coche tarda más tiempo en frenar o si se enciende el piloto de la luz de freno, el conductor deberá acudir a su taller de confianza.

Cuidado con la batería

El calor de la época estival puede causar un deterioro prematuro de la batería del coche, ya que está diseñada para funcionar de forma correcta a 25ºC. Si la batería tiene más de cuatro años y el motor del coche cada vez tarda más en arrancar, es probable que necesite ser reemplazada.

En el caso de vehículos eléctricos, se aconseja revisar siempre el estado de carga de la batería. Las baterías de los eléctricos sufren y se ven alteradas por el frío y el calor extremo. Para evitar que el frío pueda afectar a los tiempos de carga, lo más aconsejable es aparcar el coche eléctrico en un lugar protegido de éste.

Verificar el estado de los amortiguadores

Los amortiguadores también pueden desgastarse y, en invierno, su mal estado puede aumentar el riego de patinar, de producirse un aquaplaning o un mayor desgaste de los neumáticos.

Revisar los niveles de aceite

El aceite es el fluido más importante para el correcto funcionamiento del motor. Un nivel inadecuado de aceite lubricante puede, por ejemplo, gripar el motor (fusión de sus piezas por fricción a altas temperaturas).

Comprobar el nivel del líquido refrigerante o anticongelante

Con la llegada del frío, uno de los componentes que cobra especial importancia es el líquido refrigerante o anticongelante. Llevarlo a nivel ayuda al buen funcionamiento del sistema de refrigeración, incluida la bomba del agua.

Ojo con la calefacción

Los expertos de First Stop recomiendan esperar unos minutos a encenderla hasta que el motor coja temperatura. De esta forma, se evitarán gastos indeseados y desgaste, además de reducir la contaminación. Es importante revisar el sistema: si no funciona correctamente, los cristales no se desempañan y se pierde visibilidad.

Comprobar el estado de escobillas

Los cambios bruscos de temperatura afectan a las escobillas de los limpiaparabrisas. Por ello, además de verificar que barren correctamente, es aconsejable comprobar el nivel del líquido limpiaparabrisas.

Cuidado con las cerraduras

Cuando las temperaturas bajan mucho, el mecanismo de las puertas se puede congelar. Si esto ocurre, no trates de abrir a la fuerza porque se podría dañar el mecanismo. Lo recomendable sería utilizar alcohol, o incluso un secador de mano para abrir las puertas sin forzarlas. Para evitar definitivamente el problema, hay aerosoles lubricantes con los que se evitará la congelación.

Viaja seguro también en los meses más fríos. Adapta tu conducción a las condiciones del invierno y revisa tu coche. Y para hacerlo, confía en los profesionales de los talleres de Asetra ¡Encuentra tu Taller de Confianza!