Viajes en coche por Navidades: no te pierdas estos consejos para aumentar tu seguridad en carretera

La Dirección General de Tráfico prevé más de 19,5 millones de desplazamientos a pesar de la situación generada por la sexta ola de la covid-19...

Y es que en esta época de cenas, comidas, regalos y, para muchos, de viajes para reunirse con la familia y amigos o hacer una escapada en estas fechas de vacaciones también se incrementa el uso del coche.

En este sentido, la improvisación no suele ser buena compañera en la carretera, ya que un simple contratiempo puede arruinar nuestro viaje.

Consejos para aumentar tu seguridad en carretera estas Navidades

De esta forma, y para planificarlo con éxito, la red de talleres Confortauto Hankook Masters ha elaborado una serie de recomendaciones con aspectos generales de seguridad vial que es conveniente tener en cuenta antes de emprender un viaje estas Navidades:

Revisar el estado del vehículo

El estado del vehículo es fundamental para nuestra propia seguridad y la de los demás usuarios. La revisión de los puntos vitales del vehículo debe hacerse con suficiente anticipación para poder comprobar los posibles fallos antes de iniciar el viaje.

Neumáticos, frenos, batería, limpiaparabrisas, sistema de alumbrado, filtros, calefacción, aceite, sistema de refrigeración, calefacción…etc. Una inspección preventiva de todos estos elementos en un taller te permitirá detectar averías con prontitud, y solucionarlas a tiempo.

Respetar las normas de seguridad en carretera

Aunque los conductores tengamos más que interiorizado las normas de seguridad básicas que debemos seguir en carretera, es importante recordarlas antes de coger el coche estas fiestas:

• Respeta los límites de velocidad y la distancia de seguridad.

• No bebas alcohol, ni fumes al volante.

• No utilices el teléfono mientras conduces.

• Respeta las señales de tráfico.

• No conduzcas bajo los efectos de determinados medicamentos.

Planificar la ruta con antelación

Consultar el tráfico en tiempo real y elegir la mejor ruta antes de emprender la marcha nos dará tranquilidad y permitirá adelantarnos a imprevistos. Para conseguirlo, tan sólo echa un vistazo a la página web de la DGT o a sus redes sociales y obtendrás información actualizada del tráfico previsto, de las vías afectadas por obras o por fenómenos meteorológicos extremos (especialmente la lluvia, nieve o niebla, que en estas fechas son frecuentes), esa información te vendrá bien para saber si puedes adelantar o retrasar la salida o para optar por otra carretera, con el fin de viajar seguro.

Un navegador GPS es también una excelente manera de obtener una vista en tiempo real de dónde nos encontramos, la ruta que debemos seguir, los kilómetros que tenemos que recorrer y la velocidad máxima permitida en el área. Si el trayecto es largo recuerda localizar dónde están las áreas de descanso y las estaciones de servicio.

Consultar la previsión meteorológica

Antes de ponernos al volante, y sobre todo en invierno, estación en la que las condiciones atmosféricas se recrudecen, es importante consultar el parte meteorológico antes de salir a carretera. Si decides conducir, mentalízate que tu viaje posiblemente sea más lento y difícil que en condiciones normales y que las prisas son malas compañeras de viaje.

Comprobar la documentación

Antes de emprender un viaje, revisa todos los documentos del vehículo, como: el permiso de circulación, tener la ITV pasada, tener en regla el seguro y comprobar que no se ha caducado el carné de conducir. En carretera nunca se sabe lo que puede pasar y para evitar imprevistos, es indispensable tener en regla todos los documentos del coche.

Controlar la carga del vehículo

Para que tu viaje sea tranquilo, confortable y evites cualquier posible fallo de tu motor, es muy importante que también tengas en cuenta cuál será la carga que vas a transportar en tu vehículo y dónde la vas a situar. Sobrecargar de manera excesiva tu vehículo puede provocar que tu motor sufra daños considerables por tener que ejercer el doble de esfuerzo en el trayecto que hagas.

Todo el equipaje que quieras llevar en tu vehículo se recomienda que lo cargues siempre en tu maletero. La baca es recomendable solo en momentos puntuales y de forma consciente, ya que supone un aumento de la resistencia aerodinámica y, por consiguiente, un consumo de carburante.

Ten en cuenta que por cada 100 kg de peso extra en el vehículo, el gasto de combustible aumenta un 5%. Por ello, es importante no llevar más equipaje del estrictamente necesario para no forzar el coche a consumir más combustible.

Calefacción moderada

A la hora de conducir lo primero es la comodidad del conductor. El habitáculo debe ser acogedor y es importante aclimatarlo, sobre todo en invierno cuando se registran las temperaturas más bajas del año. No obstante, muchas veces se hace un mal uso de este sistema.

Por ejemplo, diversos estudios recomiendan que la temperatura interior del vehículo no debe exceder de los 22ºC ya que un exceso de calor en el interior del coche puede provocar somnolencia. Lo más recomendable es regularla entre los 19 y los 22ºC.

Una manera muy eficiente de repartir el calor de forma homogénea es distribuir el aire de la calefacción a los pies, puesto que el aire caliente tiende a ascender. Tampoco es nada aconsejable conducir con abrigo, puesto que este reduce tu movilidad y hace que el cinturón de seguridad no se ajuste adecuadamente, algo que resulta ser muy peligroso e imprudente; así mismo, tampoco es recomendable conducir con guantes.

Los cinco sentidos al volante

Una conducción continuada puede producir cansancio y fatiga, y la monotonía, produce falta de atención y aburrimiento. La falta de movimiento dificulta la circulación de la sangre y puede aparecer dolor de cuello o de espalda. Por todo ello es necesario:

Conducir descansado. El sueño y el cansancio son el enemigo número uno del conductor. En la carretera necesitamos tener nuestros sentidos activos al cien por cien, por lo que antes de ponernos al volante es importante descansar debidamente. Si conducimos somnolientos, pondríamos poner en peligro nuestra seguridad y la de los demás.

Conducir de forma relajada. Esto no quiere decir que lo hagamos de forma distraída, pero la excesiva tensión y los nervios producen más fatiga y por lo tanto más distracciones.

Parar cada dos horas o aproximadamente cada 200 o 300 kilómetros recorridos para estirar las piernas, relajarse, dar un pequeño paseo, refrescarse la cara con agua fresca, etc.

Las comidas han de ser ligeras y de fácil digestión. Las comidas muy abundantes producen amodorramiento y somnolencia. Nunca debes acompañarlas de bebidas alcohólicas, excitantes o gaseosas.

Revisa periódicamente tu vehículo y, en especial, aquellos elementos que inciden de forma más directa en tu seguridad. Y si necesitas ayuda, confía en los profesionales de tus Talleres de Confianza ¡Encuentra el tuyo!