¿Sabes qué es y para qué sirve la diagnosis de los vehículos y cómo ayuda a localizar averías?

La evolución tecnológica de los vehiculos ha provocado que la parte mecánica haya ido dejando espacio a la electrónica, de tal forma que la reparación ha tenido que evolucionar para adaptarse a esa realidad...

Los vehículos modernos tienen una creciente cantidad de sensores y de centralitas electrónicas que son como los cerebros que los controlan (airbags, sistema de escape, ABS, gestión del motor...).Y para detectar fallos en estos sistemas electrónicos en los vehiculos han surgido las máquinas de diagnosis o de diagnóstico.

¿Qué es la diagnosis de los vehículos?

Así, la diagnosis es, básicamente, una comprobación de los sistemas y componentes electrónicos del coche, que se realiza a través de esa máquina específica que mencionábamos, y que lleva un software que permite identificar posibles averías o fallos recogidos por los sensores del vehículo ¿Cómo lo hace?

La máquina de diagnosis se conecta mediante un cable, a la centralita electrónica del coche, normalmente a través del puerto OBD (On Board Diagnostic, diagnóstico a bordo en inglés). Este puerto, obligatorio en todos los coches fabricados a partir del año 2006, —muchos modelos anteriores también lo equipan—, es un conector oculto en el interior del vehículo, en su parte de delantera —suele estar en la zona del conductor, ya sea debajo del volante o en la caja de fusibles, si bien otros fabricantes lo sitúan en la parte del cenicero, en la guantera o incluso bajo el asiento del copilo—. En los coches más modernos la máquina de diagnosis se puede conectar vía bluetooth.

Con todos los datos recibidos por esta herramienta se generan informes para su análisis y posterior actuación. Por eso, además de la máquina de diagnosis, se necesitará un ordenador portátil que disponga de un software específico para interpretar este diagnóstico. En este sentido, y para facilitar ese análisis, los datos encriptados en códigos que devuelve la máquina están estandarizados para toda la industria del automóvil.

Una vez localizada e identificada la avería, y realizada la reparación, sustitución o simplemente limpieza de la pieza que provocaba el fallo (muchas veces el coche nos habrá avisado al encenderse un testigo en el cuadro de instrumentos), hay que volver a conectar el vehículo a la máquina para comprobar que todo se ha solucionado.

Tampoco hay que olvidar que una diagnosis bien hecha permite realizar reparaciones, en muchos casos, sin necesidad de reemplazar componentes, por lo que el ahorro puede ser muy importante.

¿Qué averías o fallos puede detectar?

Con tanta electrónica en los coches actuales, son prácticamente innumerables los fallos que se pueden detectar con una máquina de diagnosis. Pero también se pueden realizar tareas de mantenimiento. Entre ellas se puede ver, por ejemplo y con carácter preventivo, el estado de salud de la batería, si el motor está realizando la mezcla correctamente, etc…

Y en cuanto a averías, se pueden localizar fallos en los frenos, el desgaste de las bujías u otras piezas, pérdida de gas en la climatización o cualquier avería en el motor.

Una gran ayuda para el taller y también en la ITV

Así, gracias a las máquinas de diagnóstico los talleres tienen el trabajo mucho más sencillo. Por este motivo, son capaces de decirte cuál es el problema de tu coche en poco tiempo. De hecho, si no fuera por esta herramienta, a veces, podrían pasar días hasta encontrar un problema, como sucedía hasta no hace mucho tiempo, cuando sólo era posible localizar una avería a través del método de prueba-error, mucho menos eficiente y más costoso.

Por último, cabe señalar que desde septiembre de 2018, también en la ITV hacen una lectura de la centralita de tu coche a través del OBD. Allí las usan para comprobar que todos los sensores del sistema de tratamiento de gases y las propias emisiones del vehículo cumplen con los valores establecidos. No obstante, esta prueba se realiza únicamente a los turismos matriculados a partir del 1 de enero de 2011, y a los industriales desde el 1 de enero de 2014.

Sea como sea tu vehículo y tenga la edad que tenga, recuerda que un buen mantenimiento periódico es clave para circular más seguro, alargar su vida útil y superar sin problemas la ITV. Y si tienes dudas del estado de tu coche, revísalo en uno de tus Talleres de Confianza ¡Siempre hay uno cerca de ti!