Malos hábitos en el uso del cinturón durante el embarazo

embarazada cinturón de seguridadCuando se encuentran en el período de gestación, muchas mujeres se sienten incómodas al utilizar el cinturón de seguridad e incluso algunas piensan que puede dañar al feto en caso de sufrir algún accidente. Nada más alejado de la realidad. No solamente los médicos recomiendan el uso del cinturón de seguridad durante el embarazo sino que además la ley obliga a las embarazadas a llevarlo puesto como a cualquier otro conductor o pasajero en el vehículo.

El cinturón de seguridad  ha de colocarse siempre con las bandas bien situadas y tensas ya que de lo contrario, en caso de colisión, no realizaría su función.  ¿Sabes cómo ponerte el cinturón si estás embarazada?

En primer lugar, la banda inferior debe ajustarse lo más baja posible y procurar que esté ceñida a la pelvis. En ningún caso la debes situar por encima del vientre. Y, en segundo lugar, la banda diagonal te ha de quedar entre los dos senos, sobre el hombro y evitando que roce el cuello.

Pese a que ésta es la correcta colocación del cinturón de seguridad durante el embarazo muchas mujeres cometen ciertos errores a la hora de ponerse el sistema de retención.

¿Qué no debes hacer?

Aunque quizás así estés más cómoda, es un gran error sujetar las bandas para que estén más holgadas. Tampoco debes bajar la banda diagonal por debajo del hombro, aunque así sea menos molesto para ti. Otro mal hábito que se repite en muchas mujeres embarazadas es el de pasar la cinta diagonal por detrás de la espalda o bien por debajo del brazo. El uso de pinzas para mantener el cinturón mal holgado tampoco es una práctica adecuada ni sentarse sobre la banda que va por la pelvis.

Se calcula que en España cada año se interrumpen entre 200 y 400 embarazos debido a accidentes de tráfico y muchos de ellos son provocados por no llevar bien colocado el cinturón de seguridad. Así que si eres una de las que cometes alguno de estos errores cuando subes a un coche, desde los talleres de confianza ASETRA te sugerimos que cambies estos malos hábitos, por tu bien y por el bien de tu bebé.