Todo lo que debes saber sobre el filtro de habitáculo o antipolen

cabin-Air-Filter-filtro-habitaculoEn Talleres de Confianza ya te hemos hablado en alguna ocasión sobre el filtro de habitáculo o antipolen. Este se encarga de cuidar el aire que respiran los ocupantes del vehículo.

Por un lado, nos protege del polvo y la contaminación dentro del coche. Así, el filtro de habitáculo retiene (sobre todo si es de carbón activo, el más eficaz) muchas sustancias más peligrosas, en especial las potencialmente cancerígenas como los hidrocarburos aromáticos, el mismo hollín del humo, o las orgánicas tóxicas, como esporas y hongos.

Por otro lado, este filtro se encarga de la retención del polen en suspensión en el aire, con las beneficiosas consecuencias que todos los alérgicos conocen. En España, hay unos seis millones de personas alérgicas al polen que tienen hasta un 30% más de probabilidades de sufrir accidentes de tráfico, pues, circulando a 80 Km/h, un estornudo provoca que se recorran cerca de 30 metros con los ojos cerrados.

De este modo, los síntomas que sufren los alérgicos como estornudos, picores, moqueo nasal y también ojos llorosos que reducen su visión y afectan a su concentración al volante.

Claves a tener en cuenta

En este sentido, el filtro de habitáculo ayuda a prevenir este tipo de reacciones al minimizar el contacto con los agentes alérgenos. Por eso, te damos algunas claves a tener en cuenta a la hora de cuidar de que esté en las mejores condiciones:

  • Como norma general, sustitúyelo 15.000 o 30.000 kilómetros —dependiendo del fabricante pero nunca superando esta cifra— o bien al año de uso. Además, para 15.000 km al año con más de la mitad de uso urbano, debes cambiarlo cada 9/10/meses.
  • Un clima muy húmedo acorta la vida del filtro habitáculo en un 25%, se circule mucho o poco.
  • Si tienes la opción de montar filtro de carbón activo, hazlo si circulas a menudo con niños y personas mayores.
  • Para los alérgicos, el filtro de carbón activo es el más indicado; comprueba que lo hay para tu coche y no dudes en montarlo.
  • De igual modo, las personas asmáticas deben procurar siempre montar en su coche filtros de habitáculo de carbón activo; si no están disponibles, deben reemplazar el suyo con más frecuencia.
  • Las personas alérgicas deben procurar, en primavera y la primera mitad del verano, no conducir en las primeras horas de la mañana y del atardecer por zonas húmedas, que es cuando mayor es la concentración de polen, o bien conectar la recirculación del aire para impedir que entre aire del exterior.
  • Ojo con los antihistamínicos: muchos de estos medicamentos producen somnolencia. Consulta a tu médico en el caso de que debas conducir a menudo.
  • La práctica de soplarlos con aire a presión es poco recomendable por ser poco (o nada) efectiva. Lo correcto es reponerlo como decíamos anteriormente.

Cómo detectar si falla

Si notas que se reduce el caudal de aire interior en modo de circulación en circuito cerrado, incluso a la máxima velocidad del ventilador, es señal de filtro de habitáculo obstruido. Compruébalo y reponlo llegado el caso.

Del mismo modo, si el aire acondicionado parece enfriar menos de lo habitual; o si aparecen fuertes olores en el interior del coche, sobre todo, nada más encender el climatizador; o bien los cristales se empañan con frecuencia o es más difícil desempañarlos, son síntomas de que debes cambiar el filtro antipolen.

Desde tus talleres de confianza, te recordamos lo importante que es llevar a punto los componentes de tu vehículo, pues todos contribuyen, de una forma u otra a tu seguridad. Deja tu coche en manos de los profesionales de tus talleres de confianza a la hora de mantenerlo o repararlo.