Conductas y factores humanos que están detrás de muchos accidentes de tráfico

consejos circular vacacionesEl verano es uno de los periodos del año en los que más movimiento por carretera hay, por lo que es necesario extremar las precauciones para evitar los errores humanos al volante, que están presentes en el 91% de los siniestros analizados en estudios científicos.

En este sentido, existen algunas conductas y factores de riesgo sobrevenidos, no reglados, relacionados con el factor humano, de los que no se suele hablar y que representan la cara oculta de muchos accidentes de tráfico.

No se trata de comportamientos o factores clásicos reglados como el uso del cinturón de seguridad, o del casco en las motos, respetar los límites de velocidad, no distraernos con el móvil mientras estamos al volante y evitar el consumo de alcohol o drogas, largamente ya difundidos, desde la DGT y otras instituciones.

Y es que en los últimos diez años (2006/2015), de los que hay datos oficiales, entre junio y septiembre, en los accidentes registrados en carreteras y ciudades fallecieron 9.251 personas en accidentes de tráfico; 444.783 resultaron heridas y unas 45.000 quedaron con secuelas permanentes.

Doce factores a evitar

Por este motivo, y de cara a llos desplazamientos de estos meses de verano, desde Fesvial, han querido advertir sobre estos factores y situaciones que están detrás de muchos siniestros en la carretera:

1.- Viajes en grupo. Es frecuente en verano salir de viaje con familiares y amigos en varios coches. En ese caso se suelen disparar algunas conductas de riesgo, entre las que destacan los adelantamientos precipitados para intentar ir todos juntos. Se puede ir a un ritmo similar, pero no pretender circular juntos en cada momento.

2.- Horario de ruta. Es un error grave y frecuente medir el trayecto en tiempo y no en kilómetros, y ponerse una hora fija de llegada al lugar de destino, ya que si se ve que ésta previsión no se cumple, los conductores tienden a incrementar las conductas de riesgo, en especial la velocidad y los adelantamientos peligrosos.

3.- Los momentos de mayor riesgo. Hay más riesgo de accidentes de tráfico en las salidas vacacionales que en el regreso, debido a la fatiga con que muchas veces se comienza el viaje. Son especialmente peligrosos los kilómetros finales del trayecto, cerca del destino. Ello se debe a la acción acumulada de la fatiga y hechos, poco mencionados, como el aplazamiento de necesidades fisiológicas hasta llegar al destino. Esto da lugar a un fuerte estrés y precipita las conductas de riesgo.

4.- Alerta del conductor y fatiga. Según un estudio de Fesvial, un conductor fatigado duplica el número de distracciones, aumenta su tiempo de reacción, comete más errores y mira los retrovisores y las señales de tráfico cuatro veces menos que un conductor descansado. Si conduciendo notamos que nos vamos hacia el centro de la carretera, nos movemos mucho en el asiento, se nos duermen los brazos, cambiamos de velocidad de manera innecesaria, notamos picor de cabeza o no recordamos lo que ha pasado en los últimos kilómetros, son claros síntomas de que estamos bajo los efectos de la fatiga.

5.- Las horas de más peligro de accidente. Hay que evitar conducir entre las dos y las cuatro de la tarde y durante la noche. Por la noche aumenta la posibilidad de sufrir un accidente, especialmente entre las dos y las cinco de la madrugada y al amanecer. Los accidentes nocturnos son mucho más graves que los diurnos, en parte debido al sueño y en parte a que durante la noche se pierde más de un 70% de la visión. Además, en caso de siniestro, por la noche el rescate es más complicado.

6.- Objetos peligrosos en los asientos. Llevar en el asiento un respaldo con bolitas, un cojín, o una toalla cuando se viene de la playa, puede ser mortal. Se produce el denominado efecto submarino: el conductor pierde adherencia con el asiento, se desliza por debajo del cinturón, se estrella contra el salpicadero o la zona de pedales, produciéndose graves lesiones de espalda, pelvis, fémur y heridas internas graves. Tampoco hay que llevar la ventanilla del coche medio abierta, en caso de accidente, el cristal puede convertirse en una guillotina mortal.

7.- Los peligros de los atascos. Es importante saber y prever que los atascos generan mucho estrés en los conductores, alteran la atención y se potencia notablemente la agresividad. En todo caso, el mayor riesgo se produce cuando se acaba la retención, ya que muchos de los conductores para recuperar el tiempo perdido, disparan la velocidad y realizan adelantamientos peligrosos.

8.- El riesgo de ponerse el cinturón en marcha. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el invento del cinturón es comparable a la vacuna. Pero este sistema es para manipularlo con el coche está parado. Se ha comprobado que una de las causas frecuentes de accidentes de tráfico, inexplicables por distracción y pérdida de control del vehículo, está en ponerse el cinturón en marcha o intentarlo precipitadamente cuando vemos a la Guardia Civil o a la Policía. Una distracción a 120 km/h se recorren 33 metros por segundo y es como caerse desde un piso 16º.

9.- Discutir mientras se conduce. Hay muchos estudios que indican que las situaciones de estrés fuerte (divorcios, la pérdida de un ser querido o un despido laboral), pueden duplicar la posibilidad de un accidente grave. Asimismo, las discusiones cuando se conduce son un grave riesgo: alteran la atención, incrementan el estrés y la agresividad, aumenta el tiempo de reacción y puede disminuir nuestra percepción del entorno en más de un 50%.

10.- Siempre atentos al de delante. En las grandes salidas vacacionales y el verano, las retenciones son frecuentes y ello da lugar a accidentes en cadena que pueden ser muy graves si no se lleva correctamente el reposacabezas. Un golpe a solo 50 Km/h ejerce una fuerza en nuestro cuello de entre 180 y 300 kg. El 'efecto mirón' ante un accidente o avería suele ser otro desencadenante de alcances. También cuando el vehículo que va delante frena bruscamente al detectar un radar. La única manera de evitar estos accidentes es mantener la distancia de seguridad.

11.- Carreteras secundarias. Con la proliferación de las autopistas y autovías, los conductores desconocen los secretos y peligros de las carreteras secundarias. En estas vías los riesgos son muchos e impredecibles y por ello se requiere un extra de atención y alerta. De todos los peligros de las vías secundarias uno de los más graves es el del adelantamiento, una maniobra que cada vez se conoce menos y que es extremadamente peligrosa. En un choque frontal a 80 km/h el riesgo de muerte es ya de un 70 por 100. Además un dato preocupante: casi un 20% de los conductores reconoce haber acelerado alguna vez cuando se les adelantaba.

12.- Conductores ocasionales. Un 53% de los conductores utilizan el coche a diario fente a un 41% que conduce de forma ocasional. Estos conductores tienen un 40 % más de posibilidades de tener un accidente, especialmente en verano, por la falta de costumbre del uso del vehículo y por su poca práctica en las situaciones de riesgo habituales del tráfico.

Desde Fesvial se subraya que "es bueno tener carreteras inteligentes, excelente tener coches inteligentes, pero esto de nada nos va a servir si no tenemos conductores inteligentes bien preparados, porque en las manos del conductor estará siempre la decisión última para evitar o provocar un accidente de tráfico".

Además de tener en cuenta todas estas situaciones, desde tus talleres de confianza te recordamos también la importancia de viajar con tu vehículo en buenas condiciones, ya que también contribuye a mejorar tu seguridad en carretera. Confía el mantenimiento y reparación de tu vehículo a nuestros profesionales, la mejor opción para ti y tu coche.