Consejos para que tu coche afronte el otoño sin problemas

Aunque las temperaturas siguen siendo altas, el otoño ya ha comenzado por lo que conviene estar preparado para cuando empiece a cambiar el tiempo, caigan los termómetros, la lluvia sea más habitual y las horas de luz se reduzcan considerablemente.

Y es que tras el verano y el mayor uso que, seguramente, habremos hecho de nuestro vehículo, conviene que hagas una revisión general de tu vehículo y, de esta forma, prevenir imprevistos que desemboquen en facturas elevadas.

No en vano, y aunque suene repetitivo, un buen mantenimiento de nuestro vehículo reduce la posibilidad de sufrir averías en carretera. Además, cada estación del año tiene sus propias características con lo que debemos adecuar tanto nuestro coche como nuestra conducción a las nuevas situaciones que nos podemos encontrar cuando salgamos a la carretera.

¿Qué elementos debo revisar para adaptar mi coche al otoño?

De esta forma, conviene que pongas atención a ocho elementos básicos de tu vehículo y que deberían ser objeto de tu atención o, en su defecto, de la de un profesional del taller para asegurarte de que no correos ningún riesgo cuando te pongas al volante.

Alumbrado y señalización

Una de las características del otoño es que los días se van reduciendo hasta la entrada del invierno. Un efecto que se agudiza con el cambio horario anual que llevamos a cabo en Europa el último domingo de octubre, con el que las jornadas diurnas se acortan y anochece antes. Por ello, conviene que revisemos el sistema de alumbrado y señalización (luces delanteras —diurnas, de posición, de cruce y de carretera— y traseras (de posición), de freno, intermitentes, así como del estado de las ópticas (faros), con el fin de que funcionen perfectamente.

Neumáticos

Conducir con la presión adecuada en tus neumáticos es clave para tu seguridad: revísala al menos una vez al mes. Recuerda que los neumáticos son el único contacto de nuestro coche con la carretera. Por eso, asegúrate también de que se encuentra en buen estado y la profundidad del dibujo supera ampliamente el mínimo legal de 1,6 mm. Ten en cuenta que otoño las precipitaciones en forma de agua, incluso de nieve, pueden hacer acto de presencia en cualquier momento, con lo que las posibilidades de derrapajes o sufrir aquaplaning se multiplican.

Además, unos neumáticos con un dibujo desgastado pueden poner en peligro nuestra seguridad. A esto hay que sumar que cuando las temperaturas caen por debajo de los 7ºC, el caucho de los neumáticos de verano va perdiendo adherencia.

Frenos y amortiguadores

Junto a los neumáticos, frenos y amortiguadores completan el 'Triángulo de seguridad' de tu vehículo. Al estar íntimamente conectados, comprueba también que funcionan correctamente y si ha llegado el momento, cámbialos. Por regla general, y siempre si están en buen estado, un juego de discos 'aguantarán' dos juegos de pastillas. Recuerda que discos y pastillas delanteras se desgastan con mayor facilidad que las traseras (en coches con tracción delantera) ¿Y cómo sé que debo cambiarlas? Depende del uso que des a los frenos. En cualquier caso, es recomendable controlar el desgaste de discos y pastillas a partir de los 25.000 km. 

De igual forma, los amortiguadores también deben entrar en la revisión que hagas de tu coche para el otoño. Al igual que los frenos, este componente también nos 'avisa' de que ha llegado el momento de cambiarlos. No obstante, conveniente revisarlos cada cuatro años o unos 60.000 kilómetros.

Batería

Revisar la batería y su correcto funcionamiento es una de las tareas básicas de mantenimiento en otoño y durante todo el año, pero especialmente en otoño debido al mayor desgaste sufrido durante el verano (altas temperaturas, mayor uso del aire acondicionado, así como otros dispositivos que 'tiran' de ella (móviles, tablets, DVD, portátiles...) y porque la bajada de temperaturas también afecta a su rendimiento. Y es que la batería es muy sensible a las temperaturas extremas (frío y calor). Por eso, es importante revisar su estado y cambiarla a los primeros síntomas de agotamiento.

Líquidos y filtros

Además de comprobar el nivel del aceite, verifica el del líquido refrigerante y el del limpiaparabrisas. Para completar la revisión del los líquidos, no te olvides el de frenos. Es fundamental asegurarnos de que todos los niveles de los líquido son los correctos de cara al otoño… ¿Cúanto hace que no cambias los filtros? El de aceite debes sustituirlo con cada cambio de lubricante, y el resto dependerá de tu modelo de coche. Echa un vistazo al manual de mantenimiento si no has pasado alguna revisión periódica.

Escobillas limpiaparabrisas

Al tiempo que comprobamos el nivel del líquido limpiaparabrisas, revisa que las escobillas están en buen estado. Piensa que el verano, con las altas temperaturas y la exposición al sol, aceleran la degradación del caucho encargado del barrido del parabrisas con lo que puede haberse cuarteado o deteriorado tanto que no cumplan su función. Piensa que la visibilidad en carretera es un factor clave para evitar sustos desagradables con lluvia, niebla o falta de luz.

Calefacción

Al igual que el aire acondicionado permite que el habitáculo alcance una temperatura agradable a pesar de las altas temperaturas del verano, la calefacción (o el climatizador) debe asegurar nuestro confort al volante en los meses de más frío. Revisa que funciona y, si no es así, acude a un taller para comprobar qué puede estar fallando.

Además de estos 'básicos' conviene, después del verano y especialmente si has ido a zonas costeras, que realices una limpieza a fondo de tu coche (interior y exterior). Asimismo, comprueba que la carrocería no presenta arañazos que puedan provocar la aparición de óxido o corrosión con la incidencia de la lluvia.

Con estos consejos para preparar tu coche al otoño te asegurarás de que su rendimiento sea el correcto de cara a los cambios propios de esta estación del año. Y si necesitas ayuda profesional, confía en los profesionales de los talleres de Asetra. Trabajamos desde siempre para ofrecerte el servicio honesto y de calidad que demandas a un taller.