¿Sabías que pueden multarte por llevar el coche sucio?

Circular con el coche limpio no es una cuestión meramente estética. Circular con un vehículo sucio puede comprometer tu seguridad y la del resto de usuarios de la vía.

A nadie le gusta que le impongan una multa, pero si esta es por ser descuidado con la limpieza del coche, menos. Y es que, aunque pueda parecer mentira, llevar algunos elementos del vehículo sucio puede comprometer tu seguridad.

Por eso, según el Reglamento General de Circulación, siempre que la visibilidad del conductor no sea diáfana sobre toda la vía por la que circule, los agentes de seguridad pueden obligarnos a estacionar el coche e, incluso, ponernos una sanción (que será económica y no conllevará la pérdida de puntos).

¿Por qué? Una carrocería cubierta por una gruesa capa de polvo hace que el vehículo pase inadvertido para el resto de conductores. Además, los cristales que no se limpian con frecuencia pueden hacer que el conductor no vea bien, o que se produzcan destellos. Y la suciedad acumulada en los faros puede interferir en la luz que emiten, con los problemas que eso puede causar, sobre todo en condiciones de baja visibilidad.

Todo ello sin contar los daños que causa en la pintura y otros elementos del vehículo el polvo, el barro, la resina de los árboles, las 'cacas' de pájaros, la sal de la carretera...

Multas por llevar el coche sucio

Entonces, ¿por qué elementos del coche te pueden multar si los llevas muy sucios?

Matrícula. Este elemento obligatorio para poder circular es fundamental para que las autoridades puedan identificar nuestro vehículo (en caso de infracción, accidente...). Por ello, llevarla sucia, impidiendo la buena visibilidad de los números, puede conllevar una multa de hasta 200 euros, siempre y cuando sea por descuido y no un acto voluntario. En este caso, si existen indicios de haber manipulado la matrícula para impedir su legibilidad, la sanción puede suponer hasta 6.000 €.

Faros. Unos faros sucios y en mal estado empeoran la visibilidad por la noche o en condiciones meteorológicas desfavorables, comprometiendo tu seguridad en carretera. Por ello, si no están en condiciones óptimas, pueden llegar a sancionarte con hasta 200 €, porque el alumbrado sea deficiente, igual que ocurre cuando llevamos una luz fundida o los faros apagados.

Parabrisas. Como ocurre en el caso anterior, la falta de visibilidad va en contra del Reglamento General de Circulación. Por ello, si la capa de suciedad es lo suficientemente gruesa para no preservar la seguridad pueden imponernos una multa de hasta 200 euros que castigue una mala conservación del vehículo.

Tampoco te pases de límpio

¿Puede ocurrir que, al contrario, un agente te multe por llevar el coche excesivamente limpio? La respuesta, por extraña que parezca, es sí. La razón es que si la pintura brilla tanto que produce destellos, puede causar deslumbramientos a otros conductores.

De esta forma, la misma norma que regula el alumbrado para que no produzca deslumbramientos a otros usuarios, puede ser aplicada en los casos en los que la apariencia del coche pueda provocar la misma situación. 

Asimismo, cuidado con limpiar el coche en cualquier parte: no se puede hacer. Para ello, debemos acudir a instalaciones específicas que nos librarán de una multa que puede alcanzar hasta los 3.000 €.

Cuidar tu coche por dentro y por fuera es fundamental para tu seguridad... además de evitar multas. Lava tu coche con frecuencia para esquivar sanciones evitables y para preservar la pintura de tu coche. Asimismo, practica un buen mantenimiento de tu vehículo para mejorar tu seguridad en carretera y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de sufrir costosas averías. 

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