Cómo detectar si el embrague está gastado y cómo cuidarlo

El embrague es uno de esos elementos mecánicos de los coches que están sometidos a grandes esfuerzos. Además, está expuesto a algunos hábitos que reducen su vida útil.

No es fácil establecer un kilometraje concreto para determinar cuando puede fallar el embrague de un coche, pues influyen muchos factores como su fabricante, el uso que se hagas del propio embrague, d del vehículo o de tu forma de conducir.

Así, si se usa correctamente, evitas una conducción agresiva, y no circulas mucho por ciudad (pues las paradas y arrancadas en atascos, entre semáforos... aceleran su desgaste), una cifra "razonable" para su duración podría estar en torno a los 150.000 km. Incluso, una conducción mayoritariamente por carretera, unida a un uso adecuado del embrague puede alargar su vida hasta la del propio coche.

Aunque los coches con cambios automáticos empiezan a proliferar, en España siguen siendo los manuales los que más se venden. Así que, si tu coche es de cambio manual, conviene que conozcas los síntomas que te estarán avisando de que el embrague no está en buen estado.

Síntomas de fallo en el embrague

El embrague es una pieza clave para transmitir la potencia del motor de nuestro coche a las ruedas. Es normal que con el paso de los kilómetros surjan algunos problemas...

El pedal está duro. Si al pisar el pedal de embrague notas que está más duro que de costumbre, es un claro indicador de un desgaste excesivo del disco. Aunque habrá que asegurarse de que el problema no sea el cable de accionamiento del embrague o del sistema hidráulico, según el vehículo. 

El pedal no funciona bien. Además de estar duro, el pedal puede presentar poco recorrido o bien el pedal puede quedarse 'retenido' al final de su recorrido. Puede deberse a que el cable del embrague se haya descolgado o simplemente esté desgastado. Esto normalmente viene provocado por un mal uso, que provoca desajustes, holguras...

El cable del embrague o el sistema hidráulico conectan el pedal del embrague con el sistema y permiten su uso. Cuando se rompen, el pedal se hunde del todo inutilizando el coche.

El embrague 'patina'. Cuando un embrague empieza a fallar por desgaste deja de agarrar lo suficiente y patina. También puede patinar si se carboniza la superficie por un gran sobrecalentamiento, lo que se conoce como “quemar el embrague”.

Para comprobar si es éste el problema, basta con circular en marcha una marcha larga bajo de revoluciones y acelerar. Si las revoluciones del motor suben pero la velocidad no aumenta en consonancia es que el embrague patina.

Ruidos en el sistema. Generalmente los ruidos en el embrague (al pisarlo, en punto muerto...) nos hablan de la existencia de fallos en el sistema. Los ruidos pueden tener distintos orígenes (y soluciones). Por eso, y para no agravar el problema, si notas cualquier ruido, acude a tu Taller de Confianza.

¿Huele a quemado? Puede ocurrir que aparezca un fuerte olor a quemado, similar al de los frenos cuando se sobrecalientan, si el embrague patina demasiado sobre la superficie del volante motor. Esto lo notaremos, por ejemplo, cuando intentemos iniciar la marcha con el embrague gastado y éste resbale en exceso para mover el coche. 

Este mismo olor también nos servirá para diferenciar entre un embrague que patina por desgaste y otro que lo hace porque está sucio por la fuga de aceite o grasa que os hemos mencionado antes. En este último caso no debería aparecer el característico olor fuerte que sí surge cuando roza sin ningún lubricante.

En cualquier caso, percibas el olor que percibas, no sigas utilizando el embrague independientemente de si está gastado o no. Si lo está y sigues usándolo, dañarías el resto de las piezas agravando la avería. Y si no está gastado podrías acabar carbonizándolo.

¿Qué pasa si se rompe el embrague?

Al tratarse de un elemento de desgaste, cuando el embrague llega al final de su vida útil deja de funcionar. Por eso, si intentas seguir usándolo cuando está desgastado, puedes dañar otras piezas aumentando el coste del arreglo. Así, ante la minima duda de fallo, acude a tu Taller de Confianza.

Para que dure más tiempo el embrague de tu coche evita esos vicios que perjudican al embrague, como el de descansar nuestro pie sobre el pedal, o esperar un semáforo con la primera marcha engranada y el embrague pisado a fondo hasta que se ponga en verde.

Recuerda: efectua una conducción responsable y realiza un mantenimiento periodico de tu vehículo para que todos sus componentes tengan una mayor vida útil y circules siempre más seguro. Confía en los profesionales de los talleres de Asetra siempre que necesites realizar cualquier reparación u operación de mantenimiento en tu coche. Trabajamos desde siempre para ofrecerte el servicio honesto y de calidad que demandas.