¿Neumáticos fuera de uso para fabricar pastillas de freno?

El sistema de frenado es uno de los elementos clave en la seguridad de cualquier tipo de vehículo, ya que de él depende que pueda detenerse rápidamente y con fiabilidad ante cualquier imprevisto que pueda surgir en la carretera.

De este modo, las pastillas de freno deben estar compuestas por una serie de materiales que puedan satisfacer requerimientos como una buena resistencia al desgaste, mantener una fuerza estable durante el frenado, producir el menor ruido posible, y evitar la generación de vibraciones en cualquier intervalo de temperaturas, presiones, velocidades y ambientes (seco, humedad, agua, barro...).

En este sentido, el uso de partículas de caucho es común en las pastillas de freno. Cuando se utilizan partículas nanométricas se pueden mejorar las propiedades de fricción, se disminuye el desgaste de la pastilla y el coeficiente de fricción varía de forma constante con la temperatura. Las partículas de caucho dan flexibilidad a la pastilla de freno, evitando que se formen grietas, ya sea durante el procesado o en el uso diario.

Por otro lado, también se ha observado que, dependiendo de los grupos funcionales de las moléculas de caucho, la calidad o resistencia a la fricción, el desgaste de las pastillas de freno varía. En resumen, las pastillas de freno se formulan con caucho en su composición para mejorar ciertas propiedades. No obstante, su amplio uso hace que sea necesario utilizar materiales lo más económicos y ecológicos posible, o que no provengan de recursos naturales.

Caucho procedente de neumáticos al final de su vida útil

De esta forma, el uso de partículas de caucho procedente de neumáticos fuera de uso o al final de su vida útil (NFVU) se presenta como un potencial sustituto al polímero virgen empleado en la fabricación de pastillas de freno.

La granulación del caucho de NFVU hasta tamaños inferiores a 1 mm abre la posibilidad de su empleo en aplicaciones de materiales compuestos (o composites), mezclándose con otros materiales de origen polimérico, metálico o incluso mineral. La granulometría y morfología de sus partículas, además de sus altas prestaciones elásticas y de durabilidad, hacen del polvo de caucho de NFVU un producto con valor añadido.

Así, con el fin de maximizar el valor de todos los componentes de los NFVU a través del desarrollo de nuevas aplicaciones y nuevos mercados, Signus Ecovalor, en colaboración con el Instituto de Cerámica y Vidrio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), puso en marcha en 2019 el proyecto de I+D 'Braketyre: Aplicación del polvo de caucho de NFVU en pastillas de freno para vehículos ligeros'.

¿Con qué frecuencia hay que cambiar las pastillas de frenos?

Un sistema de frenado que no se encuentre en buenas condiciones aumenta exponencialmente las posibilidades de sufrir un accidente. Por eso, el sistema de frenado debe inspeccionarse cada vez que el coche pase por el taller para cualquier revisión (cambio de aceite, filtros, etc.). En este sentido, no se deben exceder los 20.000 km sin hacer una revisión del sistema de frenado. Aunque esto no implica que dicha revisión suponga que tengamos que cambiar alguno de los componentes del sistema.

Desde tus Talleres de Confianza te recomendamos que no descuides las revisiones periódicas de tu coche donde comprobarán, entre otros muchos elementos, el estado del sistema de frenado. Confía en los talleres de Asetra siempre que necesites efectuar cualquier operación de mantenimiento o reparación en tu coche. Sus profesionales trabajamos desde siempre para ofrecerte el servicio honesto y de calidad que demandas.