Crecen los atropellos a animales ¿sabes cómo actuar ante este tipo de accidentes?

A punto de estrenar la ‘nueva normalidad’ much@s conductor@s aprovecharán para realizar esos viajes que no han estado permitidos durante el estado de alarma.

Si no lo hemos hecho ya, será el momento de poner a punto nuestro coche, con más razón si ha estado inmovilizado durante la pandemia. Asimismo, una vez en carretera, es fundamental extremar la precaución, no sólo porque llevemos un tiempo sin conducir, sino también porque es previsible un aumento del tráfico.

Aumento de accidentes por atropellos de animales

A esto hay que añadir un elemento más a prestar atención, especialmente, si circulas por carreteras secundarias. Y es que el Race ha realizado un informe alertando del peligro del atropello de animales en España, debido al incremento constante de las cifras de accidentes ocurridos por esta circunstancia desde el año 2015.

En 2018 se produjeron 599 accidentes por atropello de animales en vías interurbanas, de los cuales 510 sucedieron en carretera convencional. Hay que destacar el fuerte incremento de un 25% de estos accidentes en vías convencionales, ya que en 2015 sumaban 407 accidentes.

En total, casi mil personas resultaron heridas, 58 de ellas con ingreso hospitalario, y 10 fallecieron. La mayoría de estos incidentes se produce en carreteras secundarias, en las que también empeoran sus consecuencias, ya sea por la carretera en sí o por iluminación insuficiente, algo que va de la mano con la habitual salida nocturna de las especies cinegéticas.

Respecto al tipo de animal que resulta atropellado al irrumpir en la vía, cinco son las especies más presentes, destacando el perro y el jabalí (ambos con un 25%), seguidos por el corzo y, en menor medida, el vacuno y el ciervo.

Animales en la vía, un riesgo muy importante

En el informe, el Race ha preguntado a más de 1.000 conductores sobre sus encuentros con animales en carretera. Un 88% de los encuestados ha encontrado un animal en mitad de la vía, en mayor medida animales salvajes, lo que refleja una situación demasiado común entre los conductores, y un factor de riesgo de accidente muy importante.

Así lo demuestra que más de la mitad de los conductores ha sufrido alguna situación de riesgo al volante derivada de la presencia de un animal. Entre ellos, un frenazo (73%), volantazo (50%), la necesidad de invadir el carril contrario (24%) e incluso la salida de la vía (4%).

Un 42% ha sufrido o ha visto un atropello de un animal, situación que en muchos casos ha derivado en otras situaciones de riesgo mayor, como tener que detener el coche o salirse de la vía.

Si centramos el análisis en los animales domésticos, un 14,1% de los conductores ha sufrido un accidente por un animal doméstico que se encontraba invadiendo la calzada. De ellos, el perro es, con diferencia, el animal doméstico que tiene una mayor representatividad en estos accidentes, con el 79,8% de los casos.

En este sentido, y en colaboración con el ADAC, se ha realizado una prueba de choque contra un animal simulado de 40 kilogramos a una velocidad de 80 km/h, tal y como puede verse en este vídeo.

¿Cómo minimizar las consecuencias de un accidente con un animal?

Frenar para llegar al impacto a la menor velocidad posible y mantenerse en el carril sin hacer movimientos bruscos es el comportamiento correcto para minimizar los daños humanos.

Dar un volantazo para intentar esquivar al animal puede conllevar consecuencias mucho peores, ya que existe la posibilidad de invadir el carril contrario y sufrir un accidente frontal contra otro vehículo que viene en dirección opuesta, o bien sufrir una salida de vía e impactar contra objetos rígidos al margen de la vía, como el choque contra un árbol.

A nivel de conducción, los dos principales aliados son la ampliación de la distancia de seguridad y la reducción de la velocidad. Yendo 80 km/h se dispone de tiempo suficiente para detenerse cuando un animal salvaje interrumpe en la carretera a 60 metros de distancia.

En cambio, si la velocidad es de 100 km/h ya no se dispone de espacio suficiente para detenerse sin impactar contra el animal, alcanzando una velocidad de 61,1 km/h en el momento del impacto.

Al margen de reducir la velocidad … ¿Sabes cómo actuar? En tramos con posibles animales sueltos debemos reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad.

Presta atención a la señalización de advertencia de animales sueltos en carretera, ya sean salvajes o animales domésticos. Además, es conveniente seguir estos consejos:

#1.- Si te cruzas con un animal, evita tocar el claxon fuertemente para que no se asuste y pueda realizar movimientos impredecibles. Si no consigues que se aparte con leves toques de claxon, llama a las autoridades para que puedan hacerse cargo.

#2.- Si debes pasar al lado del animal, hazlo muy lentamente, nunca se sabe cómo puede reaccionar ya que suelen estar desorientados. Cuidado tras ver un animal en la calzada o en los alrededores, es muy probable que pueda haber más.

#3.- Si circulas por la noche con luz de carretera y divisas un animal, cambia a luz de cruce para no deslumbrarlo y evitar que se quede parado en medio de la carretera.

#4.- Si el accidente es inminente, evita dar un gran volantazo, trata de sujetar el volante fuertemente, y procura detener el coche de forma controlada.

#5.- Tras chocar, ten en cuenta que lo más importante es garantizar la propia seguridad y la del resto de usuarios, por lo que, si es posible, hay que colocar el vehículo fuera de la calzada. En caso de obstaculizar la circulación deberemos señalizar el accidente mediante las luces de emergencia, y ponernos el chaleco reflectante antes de bajar.

#6.- Asimismo, antes de salir del coche, debemos cerciorarnos de si el animal se encuentra en los alrededores —puede estar herido y ser peligroso—, o bien si está tendido en el suelo. En este caso, nunca debemos acercarnos.

#7.- Tras señalizar el accidente mediante los triángulos de emergencia, hay que avisar a los servicios de emergencia.

Al volante, ya sabes, mucha precaución y respeta las normas. Y antes de ponerte en marcha, revisa tu coche. Y su necesitas ayuda profesional, confía en los talleres asociados de Asetra: tus Talleres de Confianza.